Baldo's profileEl Sonido del SilencioPhotosBlogLists Tools Help

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    Otros silencios

    Los hombres construyen demasiados muros y no suficientes puentes

    Isaac Newton (1643-1727

     

    -888-

     

    Otros silencios...

    otros lugares

     

    Nada que hacer

    Nada que decir

     

    Durante días enteros

    He decidido partir

    Cambiar de aire

    Y de sonidos

    Volver a las mañanas

    Del mundo y de mi porvenir

     

    Todos los tesoros

    Del alba y sus secretos

    Lo mejor de todo me espera

    Porque en mis manos

    Veo las huellas del destino

    Que han vuelto a renacer

     

    Todo por rehacer

    Todo por volver a decir

     

    Asumirse por entero

    Y dejarse fluir...

    Buscar

    Nuevos silencios

    Dibujarse en otros pueblos

    Que son los mismos

    Redescubiertos

     

    Todo aún por hacer

    Y todo lo nuevo por decir
    bca
    696 Etang de la Pradeille-1
    France Etang de la Pradeille (66) bca

    En un café

    En un café

     

    He vuelto ahora sin saber por qué
    a estar triste más triste que un tintero
    Triste no soy o si lo soy no sé
    la maldita razón porque no quiero

    He vuelto ahora sin saber por qué
    a estar triste en las calles de mi raza
    He vuelto a estar más triste que un quinqué
    más triste que una taza

    Estoy sentado ahora en un café
    y mi alma late late
    de sed de no sé qué
    tal vez de chocolate

    No quiero esta tristeza medular
    que nos da un golpe traidor en una tarde
    Pide cerveza y basta de pensar
    El cerebro está oscuro cuando arde

     

    Carlos Edmundo de Ory (1923-2007)

    Poesía 1945-1969 En un café

     

    -888-

    Edgar Degas Dans un café ou l'Absinte 1876. Óleo sobre lienzo Musée d'Orsay  Paris

    Edgar Degas Dans un café ou l'Absinte1876
    Óleo sobre lienzo Musée d'Orsay Paris

    J'ai bu du rhum

    J'ai bu du rhum

     

    Joie ardente, corps nouveau
    Hors des vagues de la danse
    Vive enfin ta violence
    Ton orgueil et tes sursauts !

    Ah, mon plaisir ! Il te faut
    Adorer avec silence,
    Tout cet été qui s'élance
    Qui s'épuise dans les eaux !

    C'est le rôle de ma vie :
    Miracle ! Je simplifie
    Jusqu'aux songes de l'Éther,

    Et d'une cime enflammée
    Voici ma terre sacrée
    Belle comme un oeil ouvert

     

    Odilon-Jean Périer (1901-1928)

    Notre mère la ville : J’ai bu du rhum
    -888-
    Marc Chagall El soldado bebido 1911-12 Óleo sobre tela Guggenheim Museum New York.
    Marc Chagall
    El soldado bebido 1911-12
    Óleo sobre  lienzo Guggenheim New York

    Haikus: Alba

    big-bang

    Haikus: Alba

     

    Alba dorada

    La rutina de los días

    Acunándonos

     

     

    Las plumas blancas

    De nuestras almohadas

    Son como cisnes 

     

     

    En el gran Big Bang

    Estallan mis átomos

    Para crearte

     

    bca

    Big Bang

     

    Contra viento y mareas

    En todas las lágrimas se atrasa una esperanza

    Simone de Beauvoir (1908-1986)

    Les mandarins

    -888-


    Contra viento y mareas

     

    Sueñas con atar

    los vientos a las mareas,

    conciliar imposibles.

    Creo yo que te olvidas que el silencio

    nunca está inactivo.         

    Tal vez no te des cuenta,

    que todo en nosotros espera

    y tiene su sentido.

     

    Tal vez no entiendas,

    que hay cosas imposibles.

    Ten confianza, imagina

    y recuerda que el verano más cálido,

    trae con él escondido

    al invierno y sus fríos.

    Percibe que en ti también

    hay leyes inasibles.

     

    ¿Qué palabras quieres grabar

    en las cortezas vivas

    del árbol de tu vida?

    ¡Imagina y confía!

    La noche trae en ella

    las luces de la aurora.

    Allí están los rayos

    para que en ella bailes.

     

    ¿Cuál será tu batalla, 

    y dónde tu derrota

    para que te des cuenta,

    que el sufrimiento

    nace de tu propia ilusión?

    Ármate de paciencia

    y resiste.

    Sobre todo confía.

     

    Contra vientos y mareas ¡Sueña!

    Tú, yo, simples hojas de otoño,

    desgarradas de sus ramas,

    volamos por los aires,

    buscando nuestra esencia.

    Ansiando reanimar el fuego

    largamente desatendido.

    No vemos nuestras venas

    atascadas de tanto querer abarcar.

     

    Y si lo conseguimos, de nuevo,

    olas indomables de músicas internas

    tocaran nuestros ritmos.

    Volverás a sentir

    el canto del mundo que comienza,

    Pero ¡Para! Ten paciencia. ¡Sueña!

    La vida teje su tela

    con hilos invisibles.

     

    Ten confianza y espera.¡Imagina!

    Volverás a percibir el rayo, luminoso y fugaz,

    dibujarse con fuerza.

    Mira el mar que te espera;

    oye el murmullo del agua,

    cómo canta su pena.

    Seca tus lágrimas para que veas

    las mil caras cambiantes de la felicidad.

     

    ... ¡Sueña, Vive, Imagina!

     

    bca

     Victor Hugo Gros Temps, La Durande Plume, pinceau, encre et lavis

      Victor Hugo,

    Gros temps, La Durande
    Tinta, pincel y lavis

    Dualidad (2) ¡Yo soy el problema... y la solución!

    Claves para comprender el Zen

     

    No hay problema que no tenga entre sus manos un regalo para ti. Buscas los problemas porque necesitas sus regalos

     

    Richard Bach (1936 - //)

    Ilusiones 

    -888-

     

    ¡Yo soy el problema... y la solución!

     

                Cuando nos damos cuenta que el problema reside en el yo, recuperamos nuestro poder. Hasta ese momento hemos sido una barca yendo a la deriva, lo que es bastante frecuente, y hemos asumido engañosamente el papel de víctima, culpando a todo el mundo y a todas las cosas de nuestros problemas. Pero mientras no nos damos cuenta de que el problema reside en nosotros, no sabremos qué hacer con él ni, lógicamente, buscar una solución para ver qué podemos hacer para resolverlo.

                Cuando nos damos cuenta que el problema reside en el yo (o en términos zen, de que el koan soy yo), se nos abre la posibilidad de resolverlo, dejando de identificarnos con el ego limitado y estrecho que es la causa del problema. ¿Cómo? Todos los grandes maestros no han dado una respuesta muy sencilla: identificándonos, en su lugar, con lo que se encuentra más allá del yo. ¿Y qué es eso? Se le puede dar muchos nombres, el No-Yo, la Gran Mente, la No-Mente o el Yo Verdadero, la Gran-Madre... como convenga a cada uno para no conceptuar. Y es que cuando nos identificamos con el No-Yo, nos damos cuenta que todo es No-Yo, que somos todas las cosas y que todas las cosas son yo: somos agua, tierra, aire, fuego... como lo son todas las demás cosas que existen, desde lo más pequeño hasta lo más grande. Entonces nos damos cuenta de nuestra unión antropomórfica, antropocósmica...

                Esto es precisamente, lo que la tradición zen denomina atravesar la primera barrera. Entonces es cuando trascendemos la visión limitada que considera al yo como el centro del universo y, en consecuencia, a todo lo que le rodea como algo amenazante y peligroso. ¡Arriesguémonos! Intentemos atravesar esa barrera y dejaremos de vivir sumidos en el miedo, la ansiedad y la tensión y empezaremos a vivir como nos gusta realmente (sin condicionantes), libres de miedo y despojados de todo encadenamiento y obstrucción, responsables de nuestras vidas y sin culpar a nadie de las circunstancias en que vivimos.

    bca

    Cascada

    Testamento

    Si mon âme claire s’éteint

    Comme une lampe de pétrole

    Si mon esprit, en haut, déteint

    Comme une guenille morte, …

    … Ne craignez rien, je ne maudis

    Personne. Car un paradis

    Matinal, s’ouvre et me fait taire.

     

    Charles Cros (1842-1888)

    Le collier de griffes

     

    -888-

     

    Testamento

     

    Un día, un médico constatará que mi cerebro ha dejado de funcionar y que, irremediablemente, mi vida se ha acabado. Cuando esto ocurra, este es mi testamento:

     

    Den mis riñones a aquella o aquel que,

    día tras día, semana tras semana, deberá,

    para poder vivir,

    quedar enchufado a una máquina.

     

    Den mi vista a un hombre que nunca vio

    el sol ponerse en el horizonte irisado,

    a aquel que nuca vio la sonrisa de un niño

    reflejada en los ojos de una persona amada.

     

    Den mi corazón

    a aquella persona a quien el suyo

    tan sólo dio sufrimiento sin descanso,

    todos los días de su vida.

     

    Exploren cada rincón de mi cerebro,

    cojan todas sus células,

    háganlas crecer y reproducirse

    si lo necesitáis, pero háganlo.

    Para que un niño mudo pueda gritar,

    en el patio de la escuela,

    para que una niña pueda escuchar

    el murmullo del viento

    en las hojas rojas de otoño.

     

    Quemen todo lo que les quede

    y dispersen mis cenizas

    para que fertilicen la tierra y que, de ella,

    nazcan nuevas flores en primavera.

     

    Y si deben enterrar algo,

    que sean todas mis faltas.

    Que sean mis debilidades

    y todo aquello que hice mal,

    sin querelo, a mis seres queridos...

     

    Si todo eso hacéis

    Viviré para siempre

    Un poquito.

    En lo eterno.

    bca

    Anton Raphael Mengs Testamento de Eudamida 1758 Dibujo en sepia

    Anton Raphael Mengs
    El testamento de Eudamida
    Dibujo en sepia 1758

    Dualidad (1)

    Claves para comprender el Zen

     

    Es más bello saber algo de todo que saber todo de una sola cosa; esa universalidad es más bella

     

    Blaise Pascal (1623-1662)

    Discurso sobre las pasiones del amor

    -888-

    Dualidad

     

                Vivimos en la perspectiva limitada que nos proporciona nuestra yo, en lo que algunos han denominado como la mente-dualista –a la que no debemos confundir con la enfermedad psicológica llamada personalidad dual o personalidad múltiple-. El pensamiento dualista es una modalidad de pensamiento que damos por sentada por el simple hecho de que pasamos en ella la mayor parte del tiempo. Por eso nuestra visión del mundo es dual y lo contemplamos en términos de sujeto y objeto, tu y yo, yo y el mundo, yo y mis pensamientos, la cual cosa hace que lo concibamos en categorías opuestas: el bien y el mal, correcto y equivocado, yo y los demás, hermoso y feo... Así se nos ha enseñado y así se nos ha condicionado desde nuestra tierna infancia.

                Pero todos hemos vivido experiencias en las que no ha sido así, al contemplar un árbol o una puesta de sol, o un panorama grandioso y nos hemos sentido parte de lo que contemplábamos sin añadirle calificativo alguno. En esos casos no nos hemos forjado una opinión al respecto, sino que simplemente hemos observado, sin juzgar lo que vemos en términos de hermoso o feo y, en tales casos hemos tenido (tal vez sin saberlo) un atisbo de percepción pura, de conciencia no dual.

                Obviamente debemos –en  nuestra vida diaria- distinguir lo correcto de lo equivocado, pero cuando se busca la paz mental, (como sucede en el caso de la meditación), nuestra incapacidad de desconectar de la modalidad dualista de pensamiento se convierte en auténtico problema. Un poco como cuando al ir a dormir, no conseguimos desconectar el diálogo interno: cuanto más intentamos dormirnos, más difícil nos resulta. Es en esos momentos cuando la mente no dual nos proporciona la oportunidad de silenciar el diálogo interno en aquellos casos en que es necesario, como por ejemplo al ir a dormir o al meditar, mientras que la mente dualista, por su parte, nos ayuda a elegir cuál de los diferentes tipos de pan queremos comprar para alimentarnos...

                No solemos ver las cosas desde una perspectiva no dual. Es algo que se nos escapa y que, en consecuencia, anhelamos. Queremos estar más cerca de la verdad, de la realidad, (de Dios, tal vez), de la naturaleza, de nuestra verdadera naturaleza, de nuestro yo y de los demás. Es como si nuestro yo se hubiese  congelado y de esa manera hubiera congelado nuestro flujo natural con el universo (del que somos parte) en pequeños trozos de hielo en busca de proximidad e intimidad. Pero (por la propia cualidad del hielo) jamás podremos conseguirlo, porque ese intento es tan absurdo como que dos bloques de hielo traten de hacer el amor. Es evidente que nos relacionamos y hacemos el amor, pero no por ello conseguimos la intimidad que tan desesperadamente anhelamos. ¡No nos damos cuenta de que yo soy el que está creando el problema! ¡Yo soy el problema!

     

    bca

    Calma

    Lo que eres

    Lo que eres

     

    Lo que eres
    me distrae de lo que dices.

     

    Lanzas palabras veloces,
    empavesadas de risas,
    invitándome
    a ir adonde ellas me lleven.
    No te atiendo, no las sigo:
    estoy mirando
    los labios donde nacieron.

     

    Miras de pronto a los lejos.  
    Clavas la mirada allí,
    no sé en qué, y se te dispara
    a buscarlo ya tu alma
    afilada, de saeta.
    Yo no miro adonde miras:
    yo te estoy viendo mirar.

     

    Y cuando deseas algo
    no pienso en lo que tú quieres,
    ni lo envidio: es lo de menos.
    Lo quieres hoy, lo deseas;
    mañana lo olvidarás
    por una querencia nueva.
    No. Te espero más allá
    de los fines y los términos.

     

    En lo que no ha de pasar
    me quedo, en el puro acto
    de tu deseo, queriéndote.
    Y no quiero ya otra cosa
    más que verte a ti querer.

    Pedro Salinas (1891-1951)

    La voz a ti debida: Versos 1237 a 1265

     

    -888-

    Guillermo Pérez Villalta Fuente de las palabras y los pensamientos Acuarela 1988

    Guillermo Pérez Villalta

    La Fuente de las palabras y los pensamientos

    Acuarela 1988

    Haikus: Globos

    Globos de colores

    Globos

     

    Los globos rojos

    De nuestra infancia

    Son suaves nubes

     

     

    Se desvanecen

    Las grandes esperanzas

    Pompas de jabón

     

     

    Un globo azul

    En la noche sideral

    ¿Un mundo sin fin?

     

    bca

    La Tierra en la noche sideral

    Esperanza ... La realidad

    La esperanza es el sueño de un hombre despierto

    Aristóteles ( 384 adC – 322 adC)

    Filósofo griego

    -888-

     

    Esperanza

    ... La realidad

     

                Todos nosotros albergamos dos clases de esperanza. Una abarca las expectativas generales que aguardamos del futuro. Por ejemplo el significado positivo que le damos al destino del género humano, o el grado de fe que tenemos en que la maldad, las injusticias o la violencia que nos azotan no tendrán la última palabra.

    La otra esperanza es más concreta y se basa en la fuerza de voluntad que invertimos para conseguir nuestros objetivos y la energía que destinamos a planificar la estrategia para lógralos. Esta esperanza alimenta en nosotros la creencia de que vamos a alcanzar las metas especificas por las que trabajamos y luchamos.

    Los individuos esperanzados que mantienen un sentido de futuro, cuando se enfrentan a situaciones difíciles confían en que encontrarán un consuelo, un refugio o una salida. Frente a los problemas perseveran con más tesón que las personas que pierden el sentido del futuro. Y, desde un punto de vista práctico, es evidente que quienes persisten más tiempo en la búsqueda de un remedio a su desgracia tienen más posibilidades de encontrarlo, en caso que éste exista.

    Es cierto que las circunstancias y pensamientos agoreros hacen que nos sintamos física y emocionalmente frágiles, aprensivos, como si en cualquier momento nuestro plan de vida pudiese alterarse radicalmente o incluso borrarse.

    Cuando perdemos el sentido del futuro y nos invade la incertidumbre nuestro sistema nervioso central nos pone en estado de alerta. El inconveniente de la vigilia continua es que nos impide relajarnos, interfiere en nuestra capacidad de relacionarnos, de funcionar en el trabajo y de disfrutar de nuestro tiempo de ocio. Además, debilita nuestro sistema inmunológico y nos puede predisponer a sufrir dolencias físicas y emocionales. En concreto el estado de alerta prolongado nos causa trastornos digestivos, hipertensión, dolores generales, agotamiento, tensión nerviosa, ansiedad, irritabilidad, mal humor, insomnio, tristeza, aislamiento social, pensamiento negativo, dificultad para concentrarnos y a muchos les impulsa a automedicarse o a buscar alivio pasajero en el alcohol o las drogas.

    Es evidente pues que para que la esperanza pueda florecer, hay que buscar soluciones que restablezcan la paz, la calma, la tranquilidad, la serenidad, la armonía y la quietud.

    Esa quietud del alma es la que preconiza el Zen desde hace más de 700 años, cuando aconseja vivir en el hoy. En nuestro “aquí y ahora” eterno.

     

    bca

    Jean-Michel Folon Un espoir 1986. Acuarela sobre papel

    Jean-Michel Folon
    Un espoir
    1986 Acuarela sobre papel

    Ser

    Ser

     

    Ser y tener deseo

    Deseos aún de vivir

    De tener esperanzas

    Creer, aún, en ellas

    A pesar de los rigores

    Tener deseo de ser

    Delante de la ventana

    Escrutar a lo lejos

    Ver tan sólo el mañana

    Tener y ser deseo

    Y ganas de entregarse

    Por el simple placer

    Del gesto

    Tornarse deseo

    Desear ser

    Como único deber

    Deber de llevar el deseo

    En el fondo del ser

    Ser y tener ansias

    Desear tener ganas de ser

    Y entregarse entero

    Con todos los deseos.

    bca

    Guillermo Pérez Villalta Soy el deseo de lo que deseo ser 1985 Óleo sobre lienzo

    Guillermo Pérez Villalta
    Soy el deseo de lo que deseo ser
    1985 Óleo sobre lienzo y madera

    Esperanza El mito...

    Un día todo estará bien, he aquí nuestra esperanza.

    Hoy todo está bien hoy, he aquí la ilusión.

    Voltaire (1694-1778)

    Poème sur le désastre de Lisbonne

     

    -888-

     

    Esperanza

    El mito...

     

    Cuenta la leyenda que Prometeo, el Titán creador de la humanidad, regaló secretamente a los mortales el fuego que había robado del Olimpo, así como los conocimientos que había recibido de la diosa Atenea. Al enterarse Zeus, -el dios supremo del Olimpo-, se enfureció de tal manera que encadenó a Prometeo a un columna y lo torturó salvajemente. A continuación, Zeus mandó a la bella Pandora a la Tierra con una bonita caja en la que había guardado todas las desgracias y calamidades humanas. Zeus estaba tan ofuscado por la furia que, en un descuido, también escondió en la caja la esperanza.

    Un día Pandora destapó la caja por curiosidad y de inmediato salieron de ella todos los males y atacaron a los mortales. Afortunadamente, Pandora cerró la caja antes de que la esperanza escapara, único consuelo que quedó a la humanidad.

    (Qué sabios estos griegos que se inventaron unos dioses a su medida, con los mismos defectos y las mismas ambiciones que la raza humana...)

    continuará... 

    bca

    Nicolas-Sébastien Adam, Prométhée enchaîné, 1762,  Escultura Musée du Louvre Paris

    Nicolas-Sébastien Adam
    Prométhée enchaîné
    Escultura 1762 Museo del Louvre Paris
     

    La puerta abierta

    El porvenir es tan irrevocable

    Como el rígido ayer. No hay una cosa

    Que no sea una letra silenciosa

    De la eterna escritura indescifrable

    Cuyo libro es el tiempo. Quien se aleja

    De su casa ya ha vuelto. Nuestra vida

    Es la senda futura y recorrida.

    El rigor ha tejido la madeja.

    No te arredres. La ergástula es oscura,

    La firme trama es de incesante hierro,

    Pero en algún recodo de tu encierro

    Puede haber una luz, una hendidura.

    El camino es fatal como la flecha.

    Pero en las grietas está Dios, que acecha.

     

    José Luis Borges (1899-1986)

    Poesía

     

    -888-

     

    La puerta abierta

     

     

    En ese recodo de tu encierro

    Examina si tu ego es para el tener

    Tu deseo para el sufrir

    Tu apego para el lucir.

     

    La eterna y humana tragedia

    Casi siempre utiliza a los tres.

    Persiguiendo la felicidad

    Hace meta de esos tres.

     

    Siempre nos parece que para

    Ser amado o respetado

    Bien lo hemos de merecer.

    ¡Qué gozo estar ilusionado!

     

    Pero el gozo es antesala del fracaso:

    ¡Qué dolor más desgarrado!

    Y si alguna vez lo hemos logrado:

    ¿está el corazón saciado?

      

    Es cuando el deseo se apaga

    Que arde con toda su llama:

    El anhelo que buscabas.

     

    Y para ser feliz recuerda

    Que de dos llaves dispones:

    Quietud y naturalidad.

     

    Deja al silencio hablar:

    Ten por seguro

    Que la puerta se abrirá.

    bca

    Vicente Vela Puerta abierta 1998. Óleo sobre lienzo

    Vicente Vela
    La puerta abierta
    1998 Óleo sobre lienzo

    El sentido de la vida

    No serás nunca feliz de verdad si buscas incesantemente en qué consiste la felicidad. No vivirás nunca de verdad si buscas incesantemente el sentido de la vida

     

    Albert Camus (1913-1960)

    -888-

    Símbolo de la felicidad

     

    El sentido de la vida

     

    Una pequeña lista que puede ayudarnos a reflexionar sobre cómo encontrar el sentido de la vida en un mundo cada vez más complejo:

     

    1.     Soy lo que decida ser

    2.     Cada persona es un banco de amor

    3.     Quien no sueña está muerto en vida

    4.     De cuando en cuando es conveniente hacer limpieza de opiniones

    5.     La mayoría de los obstáculos que encontramos los creamos nosotros mismos porque tenemos miedo de realizar nuestros sueños

    6.     La felicidad está siempre más cerca de lo que imaginamos a pesar de que la buscamos lejos.

    7.     Reír es el disolvente universal de las preocupaciones

    8.     Por muy estrecha que sea nuestra ventana el cielo continúa siendo igual de amplio.

    9.     Para nacer primero hay que morir

    10.  La felicidad no se busca, se encuentra. La felicidad es el perfume de las cosas bien hechas

    11.  El miedo es el medio para descubrir aquello que se necesita encontrar

    12.  Cada contacto con una persona es una oportunidad de mejorarle la vida

    13.  La felicidad es vivir sin miedo de escoger

    14.  Tú eres tu propio camino. Si eres fiel a ti mismo, donde sea que sea, te encontrarás siempre en el centro del laberinto

     

    ***

    Este libro tiene dos alas

    como la Mariposa de la Luz

    y no se ha puesto en tus manos por casualidad

    ***

    Después de ti que siga volando

    para mostrar a quien lo necesite

    el camino hacía el centro del laberinto.

     

    ***

    Àlex Rovira y Francesc Miralles

    Extraído de: El laberinto de la felicidad

    Jacques Muller Le labirynthe du bonheur Ólio-1

      Jacques Muller

    Le labirynthe du bonheur

    Acuarela