Baldo's profileEl Sonido del SilencioPhotosBlogLists Tools Help

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    Amor más poderoso que la vida

    Amor más poderoso que la vida

     

    La misma calidad que el sol de tu país,
    saliendo entre las nubes:
    alegre y delicado matiz en unas hojas,
    fulgor de un cristal, modulación
    del apagado brillo de la lluvia.

     

    La misma calidad que tu ciudad,
    tu ciudad de cristal innumerable
    idéntica y distinta, cambiada por el tiempo:
    calles que desconozco y plaza antigua
    de pájaros poblada,
    la plaza en que una noche nos besamos.

     

    La misma calidad que tu expresión,
    al cabo de los años,
    esta noche al mirarme:
    la misma calidad que tu expresión
    y la expresión herida de tus labios.

     

    Amor que tiene calidad de vida,
    amor sin exigencias de futuro,
    presente del pasado,
    amor más poderoso que la vida:
    perdido y encontrado.
    Encontrado, perdido...

     

    Jaime Gil de Biedma (1929-1990)

    Colección particular (1955-1967):

    Amor más poderoso que la vida

    -888-
    Pawelekturalski City in the clouds final Visual Art httpwww.mattepainting.org

    Haikus: Volver

    Sol de verano

    Haikus: Volver

     

    Adictos al sol

    Agosto agoniza

    Sin “Tanorexia”

     

    Gotas de agua

    Caen  en la arena

    Desapegadas

     

     

    Con optimismo

    Mil soles espléndidos

    … en la rutina

     

    bca

    Diane Desmarais Le voyage c'est toujours la seule arrivée Óleo sobre tela

    Diane Desmarais

    Le voyage c'est toujours la seule arrivée

    Ólio sobre lienzo

    A quién está leyéndome

    A quien está leyéndome

     

    Eres invulnerable. ¿No te han dado
    los números que rigen tu destino
    certidumbre de polvo? ¿No es acaso
    tu irreversible tiempo el de aquel río

    en cuyo espejo Heráclito vio el símbolo
    de su fugacidad? Te espera el mármol
    que no leerás. En él ya están escritos
    la fecha, la ciudad y el epitafio.

    Sueños del tiempo son también los otros,
    no firme bronce ni acendrado oro;
    el universo es, como tú, Proteo.

    Sombra, irás a la sombra que te aguarda
    fatal en el confín de tu jornada;
    piensa que de algún modo ya estás muerto

     

    José Luis Borges (1899-1986)

    El otro, el mismo (1964): A quién está leyéndome
     
    -888-
    Antoni Tápies El lector final La carta 1950. Óleo sobre tela
    Antoni Tàpies El lector final La carta 1950 Óleo sobre tela

    Haikus: Juegos

    Beiging National Stadium

    Haikus: Juegos

     

    Pekín / Beijing

    Jugar con la tradición

    Sin excusarse

     

     

    Saber aceptar

    La meta olímpica

    Sin sombras chinas

     

    Años de afán

    Sudores y lágrimas

    Sin sus medallas

    bca

    Beijing 2008 Los 3000 discipulos de Confucio Foto de Olivier Morin - AFP

    Los 3000 discípulos de Confucio Foto Olivier Morin / AFP

    Ante la soledad (2) Extroversión / Introversión

    El mayor secreto de la felicidad es estar bien consigo mismo

    Albert Jacquard (1925 - //)

    La petite philosophie  à l’usage des non-philosophes

     

    -888-

     

    Ante la soledad (2) Extroversión / Introversión

     

                Se podría hablar de soledad obligada cuando las personas se sienten aisladas, cuando no consiguen integrarse en un grupo al que les gustaría pertenecer, no se sienten queridos por los que están a su alrededor o están coartadas y no pueden compartir sus asuntos privados con nadie. De aquí el sentimiento de alineación porque se creen diferentes de quien vive en comunidad y se ven a ellas mismas como “bichos raros”.

     

                Nuestra mala relación con la soledad está sustentada en tres peligros básicos, elementos repetidos por gran parte de los seres humanos:

     

    1. El pensamiento bebé: se puede depender de los demás porque se necesita alguien más fuerte en quién confiar.
    2. El pensamiento mártir: uno debe preocuparse mucho por los problemas de los demás y de los que nos rodean; está más visto ser egoísta.
    3. El pensamiento “agradar a todos”: una necesidad extrema de todo ser humano es el amor y la aprobación de todas las personas significativas que hay a nuestro alrededor. Tenemos, por tanto, que esforzarnos mucho en agradar a todos. Si no lo hacemos nos abandonarán o nos rechazarán.

               Estos tres escollos nos llevan a temer a la intimidad y, al buscar constantemente la compañía de los demás,   acabamos siendo rechazados.

     

    El pensamiento bebé nos hace caer en adicciones a ciertos individuos que nos “vampirizan” y nos anulan como personas. Tememos que nuestros protectores nos abandonen, exigiéndoles que no lo hagan y llegamos hasta “hartarles” con nuestra necesidad dependiente de ellos. Al final nos quedamos solos, más aislados que antes al haber confundido nuestra inseguridad con nuestro miedo a la soledad: nunca se aprende a ser autónomos.

    El pensamiento mártir nos lleva a preocuparnos más de las expectativas, necesidades y sentimientos de los demás que de los propios: los que reciben nuestra abnegación se instalan en el papel de receptores y no suelen correspondernos. Al final se acaba decepcionado y nos quedamos solos porque sentimos que el mundo es egoísta, no se preocupa del otro: lleva a la amargura, a la frustración y al mal carácter. Se empieza siendo un santo y se acaba siendo un diablo.

    El pensamiento “agradar a todos” nos impide aprender a superar la tensión que supone decepcionar las expectativas de los demás: decir no nos resulta tenso. El resultado vuelve a ser perturbador: quien tiene muchos amigos es que no tiene ninguno de verdad; aquel a quien todo el mundo quiere no tiene ningún amor profundo...

     

    Por eso hay que recomendar que, para superar el miedo a nuestra soledad y poder vencerla, hay que poder “disolver” estos tres tipos de pensamiento. Luchar contra ello argumentando no sirve de nada: cualquier razonamiento que uno se dé a sí mismo es una forma de alimentar el pensamiento concreto que no sirve para cambiar las estructuras de la mente. Cada cual debe buscar su método para hacer esa disolución, nuestra historia personal es un buen instrumento para saber como nos hemos salido de situaciones semejantes anteriormente.

     

                                                                           bca

                                                                     

    Marc Chagall Solitude Ólio

     

    Marc Chagall Solitude Óleo

    El soldado y la flor azul

    Les pieds dans les glaïeuls, il dort. Souriant comme

    sourirait un enfant malade, il fait un somme:

    Nature berce-le chaudement: il a froid.

    Les parfums ne font pas frissonner sa narine;

    il dort dans le soleil, la main sur sa poitrine,

    Tranquille. Il a deux trous rouges au côté droit.

     

    Arthur Rimbaud (1854-1891)

    Le dormeur du val

     

    ***

    El soldado y la flor azul 

     

    Después de haber combatido con  la valentía que se le suponía

    durante largas horas, que parecían no poder acabarse,

    un soldado,

    agotado, vulnerable, en medio de un vasto prado.

    La muerte ronda a su alrededor...

    ... y la locura de los hombres por compañera.

     

    Ahí, refugiada entre las hierbas,

    una pequeña flor azul

    -y su hada asociada-.

    bellas en su insignificancia, delicadas,

    Parecen estar esperándolo.

    Desde siempre.

    En el otro lado de la pradera,

    el enemigo también espera,

    cansado y ansioso.

    Acecha;

    agazapado en la maleza, espera la suerte.

    Espera la muerte.

     

    El soldado, de noble corazón,

     rapta hasta la pequeña flor azul

    -y su hada asociada-;

    el silencio planea sobre los campos yermos, 

    como el águila encima de su presa.

     

    Está tan cerca de la flor azul,

    - y su hada asociada-

    que puede oler su perfume sutil:

    no sabe aún si es la fragancia de la suerte;

     le parece haberla oído susurrar.

    Algo que aún no entiende.

    Pero que adivina.

    Hasta que, en los latidos de su miedo,

    discierne con tristeza:

     " ¡ Es Absurdo! "

    No puede sino que contestar:

    " ¡ Es absurdo, sí! pero ¿ qué hacer? " 

    " Vives para la guerra, para matar y destruir,

    ¡es absurdo!"

     

    Y el eco de contestar:

    -" Es absurdo"

    Y el águila de gritar:

    -" Es absurdo "

     

    En su corazón,

    ya no oye un latido sino a la pequeña flor azul

    -y su hada asociada-.

    Insistente:

    " ¡Matando a uno de ellos, te estás matando a ti!.

     .. El odio pone en tu cara su máscara de engaño...

    y de eterno vacío.

    Tú, soldado, de noble corazón,

    me aplastaras sin remedio para ir a matar...

    ...¡ Que absurdo! ¿ Para qué tu fusil?”

     

    El soldado de noble corazón,

    no aguanta la mirada de la flor azul

    -y su hada asociada-

    y aún menos los gritos su conciencia.

    Mira a la maleza,

    a las manchas de sombra que se mueven,

    deja su fusil,

    y esboza una sonrisa,

    la más tierna de las sonrisas...

     

    Una detonación rasga el silencio...

    ... La naturaleza entera se horroriza.

    Y el eco repite incesante el insidioso ruido.

    Una vez...

    y otra... y otra... y otra...

     

    Cae el soldado de noble corazón,

    aferrándose, con todas sus fuerzas, a la flor azul

    - y su hada asociada-, 

    apretándola fuertemente contra su pecho.

    Una lágrima, como una gota de  límpido rocío,

    corre del ojo del hada asustada,

    acurrucada para siempre contra el pecho

    del soldado de noble corazón.

    Y un hilo de la sangre, roja y azul, 

    sella por fin el reencuentro

    del soldado y de la flor...

    azul.

     

    Y el águila,

    continua planeando

    y gritando la desesperación,

    la absurdidad de la guerra...

    bca

    Alain Jomard Le dormeur du val Técnica mixta
    Alain Jomard Le dormeur du val Técnica mixta

    Ante la soledad (1) Introversión / Extroversión

    ¡Si temes a la soledad, no te cases!

    Antón Chékhov (1860-1904)

    Calepin

    ***

    Ante la soledad  (1) Introversión / Extroversión 

     

                Hay quien teme a la soledad, pero el poder ser íntimo con uno mismo es más bien un privilegio que, antes de siglo XX era impensable si no fuera para unos cuantos “excéntricos” (ingleses, casi todos).

                Pero, qué significado y qué provecho le podemos sacar en nuestra sociedad avanzada actual?

                Buscar la soledad (RAE: carencia voluntario o involuntaria de compañía) no es sencillo. Vivimos, habitualmente, en un mundo que admira y fomenta la extroversión, tendencia a estar siempre acompañado.

                Generalmente, se divide a los individuos en dos categorías (un afán de tener siempre controlado al otro):

    1. Introvertidos: personas que necesitan más momentos de soledad, en contraposición con los extravertidos que necesitan menos soledad. Aunque los introvertidos no tienen por qué ser tímidos y pueden tener una vida social muy intensa, son personas que precisan muy a menudo vivir su intimidad. Se cree que la razón es biológica: los introvertidos tendrían una gran activación cortical y necesitarían descargar, de vez en cuando, esa estimulación cortical.
    2. Extrovertidos: tienden al contrario a buscar continuamente estimulación externa y sienten cualquier momento sin contacto social como algo frustrante. Los intravertidos luchan continuamente por conseguir la soledad elegida, mientras los extravertidos luchan por huir de la soledad impuesta.

    En nuestras sociedades actuales –cada vez más individualistas- concuerdan los dos riesgos posibles con respeto a la soledad. Por una parte el énfasis continuo en la realización individual y la poca importancia que se da a las relaciones estables y a los compromisos personales aumentan la probabilidad de sufrir de aislamiento (soledad obligada). Por otra parte la soledad elegida (intimidad) está en continuo peligro ya que en nuestras sociedades se “vende” la intimidad: círculos relacionados con el trabajo, las redes sociales (deportivas, culturales, etc.), algo que, a largo plazo, crea pocos lazos sociales verdaderos (ya que están orientadas al provecho) y finalmente, al aislamiento.

     

    Dicen que el secreto de la felicidad es conquistar el equilibrio entre intimidad y aislamiento. El primer tipo de soledad es voluntario, es una necesidad y se vive como algo positivo. El segundo, la soledad obligada, es algo que se nos cae encima y se vive como algo negativo. La felicidad consistiría pues en la capacidad de manejar los dos conceptos: conseguir estar solos cuando se desea estarlo y estar acompañados cuando no se quiere estar solo.

     

    bca
    Ann Tanksley Solitude hand colored Etching
    Ann Tanksley Solitude Hand colored Etching

    Sueño: el pájaro azul

    Un beau jour, ou peut être une nuit,

    Près d'un lac je m'étais endormie,

    Quand soudain semblant crever le ciel

    Et venant de nulle part

    Surgit un aigle noir...

     

    Barbara (1930-1997)

     L'aigle noir,

    dédié à Laurence

     

    ***

    Sueño

    El pájaro azul

     

    Era en lo profundo y eterno de un sueño

    Sin tiempo, obsesivo de abatimiento.

    El disco brillante, enorme,

    de una luna ilusoria emergía,

    insolente, entre árboles negros.

    Llegué a un bosque de cipreses

    que dilataban sus largas ramas,

    hasta los mismos cielos.

    Del aire, irrespirable y denso,

    se elevaban brumas llenas de violencia

    que auguraban vendavales y  tormentas.

     

    Un ruido húmedo, acongojado, afligido,

    tan sólo  amortiguado por palabras que,

    al acercarme, de golpe, enmudecían.

    omo si estuviesen escritas en tinta de brumas,

    podía adivinarlas aunque no las percibía:

    negros ideogramas del miedo instintivo del que se sabe cautivo.

     

    Siguen las tinieblas, densas, como un susurro sólido.

    Las horas pasaban, pero no los instantes.

    Atroces sudores de angustia que, inconcebiblemente,

    se convirtieron en perfumes de almizcle.

    Y, cayendo de un cielo hasta ahora invisible,

    un inmenso pájaro azul ensanchando su vuelo.

    La luz del día, por fin naciente, dibujaba

    en sus plumas destellos luminosos, de ensueño.

    Rondó majestuoso, sereno, sin prisas,

    Devorando en su vuelo mis miedos y recelos.

     

    ...Viví, deliré, soñé o creí  que me decía: "¡para arriba,

    para arriba.! Arriba están las nubes, y aun más arriba

    el cielo siempre está limpio y la mar infinita"...

    Me instalé en sus alas y,

    como en un suspiro, ascendí hasta su espacio 

    de ausencia y de vacío...

     

    bca

    Jean Metzinger L'oiseau bleu Ólio

    Jean Metzinger L'oiseau bleu Ólio

     

    ¿Qué es el existencialismo?

      No hay precursores tan sólo existen personas que se retrasan

    Jean Cocteau (189-1963)

    Le Potomak

    ***

    ¿Qué es el existencialismo?

     

    El existencialismo tiene su antecedente a finales del siglo XVII, con Pascal aunque nace de manos del filósofo danés Sören Kierkegaard y se desarrolla principalmente en el período de entre guerras. Básicamente, postula que existe una gran diferencia entre "ser" y "existir". "Ser" es un hecho pasivo: los objetos "son", porque no protagonizan ninguna acción; en todo caso son receptores de ellas, no pueden elegir su propio destino. Son lo que son en sí, sin posibilidad de cambiarse a sí mismos. Sin embargo, el hombre "existe": no tiene por qué coincidir con lo que es, puede cambiar su propio ser con sus decisiones. Es lo dinámico (el hombre) frente a lo estático (los objetos, lo inanimado). El hombre se caracteriza por tener finitud espacial y estar contenido en una contingencia temporal: es decir, tiene un cuerpo mortal (en esto es una crítica del "ser" concebido como eternidad).

    Así pues, el hombre no sólo "existe", sino que además debe hacerlo. En el existencialismo hay una defensa de la vivencia subjetiva por encima de la objetividad pura, como respuesta a la filosofía de Hegel que creía en la posibilidad de un conocimiento racional, objetivo y puro de todas las cosas del mundo. Es por esto que se postula el individualismo moral: cada uno debe ser responsable de sus propias acciones y decidir su código ético. No existe, pues, ninguna base objetiva para defender las decisiones morales; el mayor bien para un individuo es encontrar su propia y única vocación. Se trata de una crítica a los “más allá” metafísicos para centrarse en el "más acá"; una alternativa a las filosofías que analizan el conocimiento objetivo y las concepciones sistemáticas del mundo para centrarse en el hombre, en su vida y su muerte.

    Una corriente importantísima dentro del existencialismo, es la iniciada por Jean-Paul Sartre: una filosofía primordialmente moral, que denuncia el compromiso del hombre con su propia libertad. No existe una predestinación, no hay dioses ni almas: cada uno es responsable de sus propios actos, está solo, sin más. El existencialismo sartriano se inscribe dentro del marxismo pero difiriendo de éste en una negación de todo totalitarismo: el hombre debe tener libertad para ser lo que le parezca.

     

    bca

     Salvador Dalí Niño Geopolítico observando el nacimiento del Hombre Nuevo,

    Salvador Dalí
    Niño Geopolítico observando el nacimiento del Hombre Nuevo,
    1943 - Óleo

     

    En el principio

     

    Paroles

    En el principio

     

    Si he perdido la vida, el tiempo, todo
    lo que tiré, como un anillo, al agua,
    si he perdido la voz en la maleza,
    me queda la palabra.

     

    Si he sufrido la sed, el hambre, todo
    lo que era mío y resultó ser nada,
    si he segado las sombras en silencio,
    me queda la palabra.

     

    Si abrí los labios para ver el rostro
    puro y terrible de mi patria,
    si abrí los labios hasta desgarrármelos,
    me queda la palabra.

     

    Blas de Otero (1916 – 1979)

    Pido la paz y la palabra: En el principio

     

    ***

    Max Ernst La primera palabra límpida Óleo sobre escayola

    Max Ernst
    La primera palabra límpida
    Óleo sobre escayola

    Haikus: Utopía

    Utopía

    Haikus: Utopía

     

    Mundos por nacer

    Los niños en el jardín

    Ven utopías

     

     

    Que se marchiten 

    Todas las flores del mal

    y... recomenzar 

     

     

    Un gallo canta

    Soñar nuevas vidas

    No perder el tren

    bca

    Vincent Van Gogh Marguerite Gachet dans son jardin Óleo

    Vincent Van Gogh Marguerite Gachet dans son jardin Óleo

    Sendero

    Confia en el mensaje del maestro, no en su personalidad;
    confia en el sentido, no sólo en sus palabras;
    confia en el sentido real, no en el provisional;
    confia en tu mente de sabiduría, no en tu mente ordinaria y crítica
    Siddharta Gautama –
    Buda Sakyamuni ( India 563 - 483 adC) 
    "Las cuatro confianzas"
     
     

    ***

    Sendero

     

    Si reconocemos la importancia de recibir instrucción de quién la posee y nos acercamos con discernimiento a nuestro camino espiritual es de suma importancia saber identificar a un buen maestro.

     

    ¿ Qué debemos buscar en él ?

    ¿ Cómo lo reconoceremos ?

     

    Si dejamos a parte lo que decía Krishnamurti de que, cuando el alumno está preparado, aparece el maestro, una buena señal es saber si cumple con los requisitos del verdadero maestro:

     

    amable, compasivo, incansable en su deseo

    de compartir la sabiduría adquirida,

    no maltratar jamás a los alumnos,

    no manipularlos ni abandonarlos

    en ninguna circunstancia,

    no buscar sus propios fines e intereses

    sino la grandeza de las enseñanzas

    y permanecer siempre humilde.

     

    Parece casi imposible de cumplir ¿verdad? Pues aún existen maestros que imparten sus enseñanzas bajo estos estrictos criterios.
    bca
    Neila Ben Ayed À coeur ouvert Òlio
    Neila Ben Ayed À coeur ouvert Ólio