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Una de las grandes dichas de esta vida es la amistad; y una de las dichas de la amistad es tener a alguien a quien confiar un secreto.
Alessandro Manzoni (1785-1873)
El conde de Carmagnola
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Humildad vs Prepotencia
Un día el Amor se encuentra con la Amistad. Lleno de la prepotencia que lo caracteriza pregunta a la amistad:
- Por cierto, tú ¿para qué sirves?
A lo cual la amistad contestó, humildemente:
- Simplemente para secar las lágrimas que tú has hecho caer.
bca

Enrique Ermus La humildad del cariño Óleo sobre lienzo
La lágrima
No sé quién la lloró, pero la siento (por su calor secreto y su amargura) como brotada de mi desventura, como nacida de mi desaliento.
Quizá desde un lejano sufrimiento, desde los ojos de una estrella pura, se abrió camino por la noche oscura para llegar hasta mi sentimiento.
Pero la siento mía, porque alumbra mi corazón sin esa luz sin tasa que sólo puede dar el propio fuego:
Rayo del mismo sol que me deslumbra, chispa del mismo incendio que me abrasa, gota del mismo mar en que me anego.
Francisco Luís Bernárdez (1900-1978)
La lágrima
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Mónica Ozámiz Fortis La lágrima Técnica mixta
Prêchant un jour devant une grande assistance, Rabbi Mikhal prononça ces mots : « Ce que je dis, il faut l’écouter. » Il ajouta aussitôt : « C’est à dessein que je n’ai pas commandé : “Écoutez ce que je dis”, mais bien : “ce que je dis, il faut l’écouter”. Car j’entends par là que moi aussi, je suis tenu d’écouter ce que je dis»
(Predicando un día ante una gran asistencia, Rabbi Miikkal, pronunció estas palabras: “lo que digo, hay que escucharlo”. Seguidamente añadió: “Es expresamente que no he ordenado: “escuchen lo que digo”, sino “Lo que digo, hay que escucharlo”, ya que entiendo con ello que yo también tengo la obligación de escuchar lo que digo)
Rabbi Yé’hiel Mikhal Epstein (1829-1908)
Maestro de la Torah y del Talmud
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Callar vs Hablar
Sólo donde es dada la posibilidad “existenciaria” de hablar y oír puede alguien escuchar. Quien "no puede oír" y "tiene que tocar" quizá puede muy bien y justamente por ello escuchar. El "no hacer más que andar oyendo" es una privación del comprender oyendo. Habla y oír se fundan en el comprender. Éste no nace ni del mucho hablar, ni del afanoso andar oyendo. Sólo quien ya comprende puede "estar pendiente".
El mismo fundamento “existenciario” tiene otra posibilidad esencial del hablar, "el callar". Quien calla en el hablar uno con otro puede "dar a entender", es decir, forjar la comprensión, mucho mejor que aquel a quien no le faltan las palabras.
El decir muchas cosas sobre algo no garantiza lo más mínimo que se haga avanzar la comprensión. Al contrario: la verbosa prolijidad encubre lo comprendido, dándole la seudo-claridad, es decir, la incomprensibilidad de la trivialidad.
Pero callar no quiere decir ser mudo. El mudo tiene, al revés, la tendencia a "decir" algo. Un mudo no sólo no ha probado que puede callar, sino que le falta incluso toda posibilidad de probarlo. Y no más que el mudo muestra el habituado por naturaleza a hablar poco que calla y puede callar.
Quien nunca dice nada tampoco puede callar en un momento dado. Sólo en el genuino hablar es posible un verdadero callar. Para poder callar necesita el "ser ahí" tener algo que decir, esto es disponer de un verdadero y rico "estado de abierto" de sí mismo.
Entonces hace la “silenciosidad” patente y echa abajo las "habladurías". La “silenciosidad” es un modo del habla que articula tan originalmente la comprensibilidad del "ser ahí", que de él procede el genuino "poder oír" y "ser uno con otro" que permite "ver a través" de él.
bca

José Luis Molleda Rodríguez Ver, oír y callar
Le bonheur et la souffrance sont des états d’esprit,
Leurs causes principales ne peuvent donc pas être trouvées en dehors de l’esprit.
La source réelle du bonheur c’est la paix intérieure.
(la felicidad y el sufrimiento son estados de la mente, sus causas principales pues encontrarse fuera de la mente. La fuente rela de la felicidad es la paz interior)
Gueshé Kelsang Gyatso (1931 - //)
Un viaje lleno de felicidad
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A ti, melancolía
No olvides que aquí estoy
Cuando tus ojos se mojen
Y tu corazón lata sin razón
Aquí te esperaré.
No olvides, no me olvides
No nos veremos tanto ahora
que nuestros caminos divergen.
Del ayer no te quieras olvidar
En tu nuevo caminar.
Te prometo que sabré escuchar
Dónde tú digas, te vendré a buscar
No olvides que aquí estoy
Si necesitas hablar.
No olvides, no me olvides
El teléfono ya no sonará
Tu risa a mis oídos
Por las mañanas ya no resonará.
No te olvides.
A pesar de la ruptura
Piensa en mí aunque sea poco
No me conviertas en feroz enemigo,
A mi pesar.
Si entre los dos nada queda
Regálame por lo menos un signo de lealtad
O si más bien lo prefieres
En prenda de ese ayer tan fugaz
Un trocito de amistad.
No te olvides que aquí estoy
No podré soportar que me reproches
El no haber sabido ayudar
Aquí estaré, sin más.
No me olvides, no te olvides
Seguramente cambiaremos
El tiempo liviano todo devuelve
En su lento pasar
No olvides..
Más fuertes, tal vez, nos hará
Y si de un ayer huido nada queda
Piensa que hay nadas que valen más
Que promesas sin atar.
Y si no sientes nada más
Que un amor que te corroe
El tiempo que siempre cura
Buscará a alguien que me pueda reemplazar
Tú, que tan lejos ahora estás.
Aunque entre los dos no quede
Ni la sombra de la nada
Deja una puerta abierta
Mi hija lo agradecerá.
Si las palabras a veces hieren
También erra su expresar
El tiempo que todo lo cura
Puede muy bien cambiar un amor
Fallido, en sincera amistad.
Deja que los días que discurren
Nos devuelvan otra oportunidad.
Prométeme que nos veremos
En otro tiempo, o en otro lugar.
No me olvides, no olvides
Si la vida ahora nos aleja
Un futuro más propicio
Más cerca uno del otro
Puede volvernos a colocar
bca

Edvard Munch Melancolía 1894-1894 Óleo sobre lienzo
En el mundo (10)

O Ir al mercado (1) con las manos abiertas
Con la puerta de su casa está cerrada y hasta el más sabio no puede encontrarlo (2). Su panorama mental (3) ha desaparecido finalmente. Va por su camino, sin esforzarse en tener que seguir los pasos de los sabios de antaño. Con su odre de vino (4) se dirige al mercado; ayudado por su báculo regresa a casa. Conduce los posaderos y los pescaderos en la Vía del Buda.
La imagen
Descalzo y con el pecho al descubierto, me mezclo con la muchedumbre.
Mis ropas son andrajosas y polvorientas, y siempre mantengo la placidez.
No uso magia alguna para prolongar mi vida;
Ahora, ante mí, los árboles muertos aparecen vivos.
El comentario
Dentro, tras mi puerta, mil sabios no me reconocen.
La belleza de mi jardín es invisible.
¿Por qué debe uno busca las huellas de los patriarcas?
Voy al mercado con mi odre de vino y regreso a casa con mi báculo.
Visito la bodega y el mercado, sobre quienes poso mi mirada, se convierten en iluminados.
Notas
1 El mercado es la imagen del mundo “impuro”
2 Se ha vuelto tan pura y tan perfecto que le mayor de los sabios no puede distinguir en él ninguna marca de perfección.
3 Los conceptos, opiniones, hipótesis y prejuicios
4 En la China antigua los odres servían para transportar vino. Lo que implica aquí, es que el hombre que ha conseguido la más profunda espiritualidad no es hostil al hecho de beber con los que aman el alcohol, con la finalidad de ayudarlos a dominar los errores. Este hecho subraya una diferencia fundamental entre el Hinayana y el Mahayana. En el Hinayama, el monje célibe, imagen de la más alta espiritualidad, vive apartado de los laicos: debe comportarse como un santo y un parangón de virtud para responder a la idea que se tiene de él. En el Mahayana, al contrario, el hombre iluminado (que puede y es numerosas veces un laico) no tiene que encarnar la “santidad” ni debe mantenerse “apartado” del mundo y sus “manchas”. Al contrario, si es necesario, le sumerge en él para liberar a los otros hombres de sus errores, pero sin “mancharse él-mismo”. Se parece en eso al loto, símbolo budista de perfección y pureza, que nace en las aguas turbias sin ser manchado por ellas. En otras palabras, el iluminado, porque toda su personalidad irradia su “luz” interior, lleva la luz y la esperanza a los que viven en la obscuridad.
bca

Persistents rius
Rera el silenci clar dels cors
dibuixen estrelles perfeccions quasi visibles
aigua matriu de totes les coses
en un batre profund d'augurals cels
les ànimes com vaixells contra temps i marea
donen un so que les apropa a l'etern.
Tot el que uneix dona un lluentor de vida
germinen els vols des de fèrtils planícies;
"el nostre" és un canal per on flueix el savi
rius persistents en original esdevenir;
silvestres transparències al pols humils
al aire deixen màgics solcs de presències.
Fernando Rubén Soler (1962-//)
Persistents rius
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Piet Mondrian
Paisaje con puente y granja
1898-1899 Acuarela sobre papel
Taureau
Il a dit ne t'attends pas A des jours de grand soleil Je ne vois loin devant moi Qu'un avenir incertain Et le tien sera pareil Il a dit plus d'une fois J'ai vécu comme un voleur Et des chiens couraient après moi Derrière couraient des hommes J'avais peur de ces hommes Je ne crains pas les chiens Alors moi j'ai pris sa main J'ai dit : écoute-moi bien Je te suivrai n'importe où Je veux vivre avec ta peur Je veux battre avec ton cœur Raconte-moi d'où vient ta peur Raconte-moi ton cœur
Il a dit : où je suis né L'homme vit dans un troupeau Si tu veux t'en échapper Il faut être le taureau Il faut braver la mort Il faut être le plus fort Alors ils te courent après Ils te font saigner le corps Et ne s'arrêtent jamais Et frappent encore et encore Ils s'avancent encore et encore A toi de ne pas tomber Car celui qui a marché Plus loin que sa misère Il chante pour ses frères Et ses frères veulent le suivre Et s'il est tombé son libre On ne peut plus les frapper
Il a dit ne t'attends pas A des jours de grand soleil Celui qui vit comme moi C'est chaque soir qu'il s'endort Entre la vie et la mort Et tes nuits seront pareilles Alors moi j'ai pris sa main J'ai dit écoute-moi bien Je te suivrai n'importe où Je veux vivre avec ta peur Je veux battre avec ton cœur Je veux dormir avec ta peur Je veux aimer ton cœur Il est une ferme où je suis née L'homme vit dans un troupeau Et il faut s'en échapper Il faut être le taureau Il faut braver la mort Il faut être le plus fort Et il faut s'en échapper Il faut être le taureau Il faut braver la mort Il faut être le plus fort !
Frida Boccara (1940-1996)
Taureau (Paroles de Mania)
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Pablo Ruiz Picasso El Toro Litografía 5-12-1945
I want to breathe
You in I’m not talking about perfume or even the sweet odor of your skin but of the air itself I want to share your air inhaling what you exhale I’d like to be that close two of us breathing each other as one as that.
James Laughlin (1914-1997)
I want to breathe
Posible traducción (traduttore traditore)
Quiero respirar
No te estoy hablando de perfume ni siquiera
del olor dulce de tu piel
sino del mismo aire
quiero respirar tu aire inhalando
lo que exhalas
me gustaría estar así de cerca ambos
respirándonos así de unidos.
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Respiración 10
2000-2003 Acrílico sobre lienzo

Haikus: Eternidad
Fluyen despacio
Los días de la vida
¿Terrible espera?
Lágrimas de cera
Fulgor azul y oro
Vela apagada
Último encuentro
Un toparse de cara
Con la eternidad
bca

Presencia efimera: viejo tronco deriado por el viento (bca)
Si observas tu interior y conoces la verdadera naturaleza de tu propia alma, te darás cuenta de que eres infinito y trasciendes toda la creación
Meher Baba (1894-1969)
Místico indio
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¿Quién soy?
Toda vida, ya sea verdaderamente consciente o no, tiende hacía una meta última, la aventura de ir en busca de una respuesta al interrogante de la existencia: Sólo hay un interrogante. Y una vez se sabe la respuesta, ya no queda más que preguntar... La Pregunta surge de las profundidades de la Infinidad intacta: ¿Quién soy? Y para esta pregunta sólo hay una respuesta: ¡Yo soy dios!” (Meher Baba: The Everything and the Nothing).
El problema está en que no sabemos quién somos realmente: “Eres infinito. Estás en todas partes, pero piensas que eres un cuerpo y por lo tanto te crees limitado” pero eres infinito y trasciendes toda la creación.
La noción de Dios como Sí-Mismo verdadero de uno, es el fundamento de la auténtica espiritualidad y el misticismo. Este concepto está implicado en las enseñanzas de los grandes Maestros espirituales de la historia y coincide con la esencia de todas las religiones del mundo. Esta noción parece misteriosa debido a la paradoja de que no se alcanza a Dios, sino que se le descubre. El viaje espiritual no consiste en conseguir lo que no se tiene, sino en disipar la ignorancia sobre sí mismo y la vida y en desarrollar la comprensión que empieza con el despertar espiritual. Encontrar a Dios es llegar hasta el propio sí-mismo.
Esa tarea, la de comprender, es inmensa, ya que se reduce al hecho de que el alma tiene que atravesar un infierno tras otro (¡y qué mejor que este mundo!) para llegar a ser consciente de Sí-Mismo y experimentarlo.
Pero las enormes dificultades del viaje tienen una recompensa última, gracias a la cual se rompen los grilletes de la individualidad limitada, el mundo de las sombras toca a su fin; desaparece la cortina de la ilusión y sus prisiones. La serenidad y la dicha de la Verdadera conciencia reemplazan a las febriles y angustiosas persecuciones de la conciencia ilimitada. La inquietud y la furia de la existencia temporal se sumergen en la paz y el silencio de la Eternidad
bca
Julio Romero de Torres
Conciencia tranquila
1897 Óleo sobre lienzo
Romance del enamorado y la muerte
Un sueño soñaba anoche soñito del alma mía, soñaba con mis amores, que en mis brazos los tenía. Vi entrar señora tan blanca, muy más que la nieve fría. -¿Por dónde has entrado, amor? ¿Cómo has entrado, mi vida? Las puertas están cerradas ventanas y celosías. -No soy el amor, amante: la Muerte que Dios te envía -¡Ay, Muerte tan rigurosa, déjame vivir un día -Un día no puede ser, una hora tienes de vida. Muy deprisa se calzaba, más deprisa se vestía; ya se va para la calle, en donde su amor vivía. -¡Ábreme la puerta, blanca, ábreme la puerta, niña -¿Cómo te podré yo abrir si la ocasión no es venida? Mi padre no fue al palacio, mi madre no está dormida. -Si no me abres esta noche, ya no me abrirás, querida; la Muerte me está buscando, junto a ti vida sería. -Vete bajo la ventana donde labraba y cosía, te echaré cordón de seda para que subas arriba, y si el cordón no alcanzare, mis trenzas añadiría. La fina seda se rompe; la muerte que allí venía: -Vamos, el enamorado, que la hora ya está cumplida.
Anónimo español del siglo XVI
Romances
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Arc romànic Guardiola de Bergadà (bca)
Mitos clásicos, problemas actuales
Edipo
La tradición griega: Sófocles
El oráculo de Delfos, al nacer Edipo, auguró a su padre, Layo, que su hijo, al crecer, le daría muerte y desposaría a su mujer. Layo, queriendo evitar tal destino, ordenó a uno de sus súbditos que matara a Edipo. Pero, tal vez por piedad de él, en vez de matarlo, el lo abandonó en un monte (Citerón). Un pastor encontró el bebé y lo entregó al rey Pólibo de la ciudad de Corinto. Según se cuenta, una de las reinas de Corinto, se encargó de la crianza del bebé, llamándolo Edipo, que significa “de pies hinchados” por haber estado colgado de los pies a un árbol.
Ya adolescente, Edipo, se entera por habladurías de sus compañeros de juegos, que no era hijo de sus pretendidos padres. Para salir de dudas visitó el Oráculo de Delfos, quien repitió el oráculo asegurándole que mataría a su padre y luego desposaría a su madre. Edipo, creyendo que sus padres eran quienes lo habían criado, decidió no regresar nunca a Corinto para huir de su destino.
Emprende un viaje y, en el camino hacia Tebas, Edipo se encuentra con Layo en un cruce de caminos y discuten por la preferencia de paso. Lo mata sin saber que se trata del rey de Tebas, y por tanto, su propio padre.
Más tarde Edipo encuentra a la esfinge, que aterrorizaba a todo el que entraba en la ciudad. Esa especie de monstruo daba muerte a todo aquel que no pudiera adivinar sus acertijos. A la pregunta “¿Cuál es el ser vivo que camina a cuatro patas al alba, con dos al mediodía y con tres al atardecer?”, Edipo respondió correctamente que es el hombre, quien gatea cuando bebé y se apoya en un bastón cuando viejo.
También le propone otro acertijo: “Son dos hermanas, una de las cuales engendra a la otra y, a su vez, es engendrada por la primera”. Edipo contestó: el día y la noche. Furiosa, la Esfinge se suicida lanzándose al vacío y Edipo es saludado como Salvador de Tebas. Como premio, le nombran rey y se casa con la viuda de Layo, la bella Yocasta (su madre), de la cual tendrá cuatro hijos (hermanos): Polinices, Eteocles, Ismena y Antigona. Pero como en todas las leyendas griegas el destino se seba con la ciudad y una terrible plaga cae sobre la ciudad, ya que el asesino de Layo no ha pagado por su crimen y contamina con su presencia a toda la ciudad (¿?).
Queriendo descubrir al culpable de la plaga, no tiene más remedio de aceptar que él mismo es el asesino de su padre y del incesto con su madre. Esta última se suicida al saber que ha casado con su hijo. Edipo se quita los ojos con los broches del vestido de Yocasta, abandona el trono de Tebas, y se exilia.
Vigencia del mito
El tema de Edipo de Sófocles es el de la conciencia de la culpa, asociada a los riesgos del saber. Edipo quiere saber quién cometió el crimen que ha provocado los males de su reino. Y llega a una conclusión fatal: él mismo es el responsable, pues sin saberlo mató a su padre, el rey. Cuando se da cuenta, expía su responsabilidad, se quita los ojos y se exilia. Esta sombra de culpa atrapa a los que se sienten responsables de una colectividad en crisis: nadie sabe los orígenes del mal, pero un político que merezca ese nombre debe asumir tal conciencia. Alejarse de Edipo ha sido práctica habitual de los últimos tiempos: nadie asume responsabilidades ni se quita –simbólicamente- los ojos.
Pero en la actual exigencia de regeneración –colectiva e individual- resuenan los ecos edípicos. La perennidad des este personaje se debe a su actitud transitiva porque él no es un culpable directo ni cometió el asesinato para llegar al trono. La culpa le trasciende, para convertirse en fenómeno global. Un responsable asume la condición edípica sólo por el hecho de conocer la raíz del conflicto y asociar, por ello, su destino al de sus conciudadanos.
bca

Max Ernst Oedipus Rex 1922 Óleo sobre lienzo
Quand l’avenir pour moi n’a pas une espérance
Quand pour moi le passé n’a pas un souvenir
Où puisse, dans son vol qu’elle à peine à finir
Un instant se poser mon âme en défaillance…
Charles Sainte-Beuve (1804-1869)
Le livre d’amour : Sonnet
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Las tinieblas eternas del amor
A una desconocida,
No, de amor ya no se muere.
Pero qué decir de esa otra muerte,
lla agonía de los sentimientos.
Cuando te dejan el corazón inservible
para no poder deshojar sino
azarosos crisantemos aciagos,
-que son las margaritas de los muertos vivientes,
de los que ya no pueden confiar-.
Cuando ya nada queda de las quimeras
que un día, alejado en el distante ayer,
llenaron tus sueños.
De todo aquello que creías ser.
Cuando, donde pretendías amor, descubres
que tan solo te conformabas con posesión.
Cuando los hijos, poco a poco, se alejan
como se alejan las olas:
desconocidos extraños de arena y sal.
¿Qué decir de los años perdidos,
en medio de la obsesión?
Y, si aún hoy abrigas una ilusión,
un atisbo de esperanza para un futuro de olvido,
sabes muy bien que, como el más frágil cristal,
tu alma se quebró, cegando a jamás tu corazón.
Y, como desconsolados girasoles ciegos
que el sol olvidó, náufragos perdidos,
en medio de yermos campos vacíos.
tus ojos perdieron su sol,
y tu cielo se vació de luz,
arrojado a las tinieblas eternas del amor.
Alcanzar la Fuente (9)

(Volver a la fuente)
Desde el principio no ha habido ni una mota de polvo (que manchase la Pureza esencial). El hombre observa la subida y el declinar de la vida en el mundo, instalándose (situándose) modestamente en un estado de serenidad inquebrantable. El ir y venir de la vida no es ilusión o fantasma sino una manifestación de la Fuente. ¿Porqué necesitaría entonces luchar (1) para cualquier cosa? Las aguas son azules, las montañas verdes. Solo con él mismo, observa los cambios incesantes de las cosas.
La imagen
Demasiados pasos se han dado para regresar a la raíz y la fuente.
¡Mejor hubiera sido sordo y ciego desde el inicio!
Morar en la propia intimidad, indiferente a lo de fuera.
Las aguas del río fluyen plácidas y las flores son rojas.
Otra posible traducción
Ha vuelto al Origen, tornado a la Fuente
Pero es en vano que ha caminado
Es como si, ahora, fuese ciego y sordo (2)
Sentado en su cabaña, ya no aspira a las cosas externas (3)
Los ríos serpentean por ellos mismos
Las flores encarnadas son, naturalmente, rojas
El comentario
La verdad es clara desde el inicio.
Equilibrado por el silencio, observo la producción y desintegración de formas.
Quien no esta vinculado a las "formas", no precisa ser "re-formado".
El agua es esmeralda, la montaña es añil, y observo la generación y la descomposición.
Notas
(1) Si, como dicen los sutras, nuestra naturaleza esencial es perfecta, ¿porqué todos los budas han tenido que luchar para alcanzar la perfección y la iluminación?, pregunta Dôgen (quién no fue capaz de contestar a esa pregunta sino tras muchos años de esfuerzo, que le llevaron a su propia iluminación)
(2) Es decir que el hombre iluminado, no siendo ya prisionero de los objetos de los sentidos, se identifica, muy naturalmente con lo que ve y oye, que ya no se puede decir que “ve y oye”-
(3) La iluminación aporta que la consciencia abraza todo el universo, ¿qué más se puede desear?
bca

Del temps present
Quin temps haurà de ser aqueix que esperes,
ja sense més present,
tot ell viscut en camps d'enyor i de memòria?
Temps solitari on fer recompte
de joventuts gastades, penediments, recança,
on barrejar les dades
i les xifres de tants anys,
com qui juga a cartes
amb una baralla ja vella i marcada,
com qui mou els records, peces d'un escac
sobre el tauler buit,
quan ja s'ha acabat la partida
i hom sap ja els resultats.
No tindràs mai aqueix temps sense present,
ja només de records, sense esperança:
fins el darrer moment davant teu s'ha d'agitar
la grandiosa maquinària de la vida,
cels i llunes giraran sobre una pell
que, encara que gastada, esperarà amb deler
la tremolor del sol i la carícia.
Gaspar Jaén i Urban ( - )
Del temps present
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John White Alexander Memories 1903 Óleo sobre lienzo
Les solitaires
Ceux-là dont les manteaux ont des plis de linceuls Goûtent la volupté divine d’être seuls. Leur sagesse a pitié de l’ivresse des couples, De l’étreinte des mains, des pas aux rythmes souples.
Ceux dont le front se cache en l’ombre des linceuls Savent la volupté divine d’être seuls.
Ils contemplent l’aurore et l’aspect de la vie Sans horreur, et plus d’un qui les plaint les envie. Ceux qui cherchent la paix du soir et des linceuls Connaissent la terrible ivresse d’être seuls.
Ce sont les bien-aimés du soir et du mystère. Ils écoutent germer les roses sous la terre Et perçoivent l’écho des couleurs, le reflet Des sons... Leur atmosphère est d’un gris violet. Ils goûtent la saveur du vent et des ténèbres, Et leurs yeux sont plus beaux que des torches funèbres
Renée Vivien (1877-1909)
Les solitaires
-888-

Henri Marie Raymond de Toulouse-Lautrec Alone 1896 Óleo
The incomplete life
At the extreme tip of the future is
death, of course, and short of that something not
much like life, a careless caring and pain perhaps
one's ceasing ceases: an experience whose
experience shuts e xperience down: at the
moment one has the whole world's way to say one
is beyond words, just words, just beyond words.
Archie Randolph Ammons (1926- )
The incomplete life
-888-
La vida es incompleta
En el punto extremo del futuro está la muerte, por supuesto, y a poca distancia de ese algo no muy parecido a la vida, una inquietud despreocupada y dolor tal vez el cesar de uno cesa: una experiencia cuya experiencia cierre la experiencia: en el momento que uno tiene toda la manera del mundo de decir que uno está más allá de las palabras, sólo palabras, sólo más allá de las palabras.
-888-

Pablo Ruiz Picasso La vida 1903 Óleo sobre lienzo

Haikus: Calma
Busco la isla
Más allá de llanuras
El sol decae
De día, tormentas
La noche se enciende
Llega la calma
Sueño agitado
La rosa es sin porqués
Alcanzo la paz
bca

Daniel Cosset Un soir sur une ile Óleo sobre lienzo
No dejes que tus errores te avergüencen. Nada puede enseñarnos más que comprenderlos. Es uno de los mejores métodos de auto educación.
Thomas Carlyle (1795-1881)
-888-
Perfeccionamiento
Cuanto más sigue una persona a su ética personal y controla sus pasiones, su ego, más se acerca a la vida espiritual, al Amor y al prójimo.
Pensamos que un hombre está loco si, en lugar de construir su casa con un tejado y poner ventanas en sus marcos, vive en plena tormenta y se expone al viento, la lluvia y las nubes.
Pero todos hacemos lo mismo cuando denunciamos y vilipendiamos la maldad de los demás, en lugar de combatir la “maldad” que nos habita. Al igual que es posible construir un techo y ventanas para nuestra casa y de esa manera protegernos, también es posible corregirnos. Pero no nos es posible destruir la “maldad” del mundo, del mismo modo que no podemos ordenar al tiempo que cambie y a las nubes que desaparezcan.
¿Es posible pensar que, el trabajo más importante del mundo sea, tan sólo, el trabajo visible y perceptible a los ojos: construir una casa, elaborar productos u objetos, alimentar al ganado, arar la tierra, recolectar fruta etc., y olvidar que el trabajo –ciertamente invisible- de perfeccionar nuestra alma (en su sentido más amplio, no religioso), no sea importante?
¿No sería cierto que, si en lugar de dar lecciones a los demás, (individuos, pueblos, naciones, etc.), procuráramos educarnos y perfeccionarnos, habría menos maldad en el mundo, y toda la gente viviría mejor?
bca

Michèle Caspar 21.01.2008 Óleo sobre tela
Biografía
La vida que murmura. La vida abierta. La vida sonriente y siempre inquieta. La vida que huye volviendo la cabeza, tentadora o quizá, sólo niña traviesa. La vida sin más. La vida ciega que quiere ser vivida sin mayores consecuencias, sin hacer aspavientos, sin históricas histerias, sin dolores trascendentes ni alegrías triunfales, ligera, sólo ligera, sencillamente bella o lo que así solemos llamar en la tierra.
Gabriel Celaya (1911-1991)
Penúltimos Poemas: Biografía
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Raphaël Kaikilekofe
Quadryptique Récif 4 L'escale
Acrílico
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