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Ah! Je voudrais bien que tu te souviennes
Des jours heureux où nous étions amis
En ce temps-là la vie était plus belle,
Et le soleil plus brûlant qu’aujourd’hui.
Les feuilles mortes se ramassent à la pelle
Tu vois, je n’ai pas oublié…
Jacques Prévert (1900-1977)
Les feuilles mortes
***
Divertimento
¿Dónde van las palabras de esperanza
que nos sueñan los poetas?
¿Hay gente que aún reza para volver
a un pasado de caretas?
¿Qué fue de los militares
con sus armas de metales?
Nos dejaron hospitales
De hormigón en las ciudades.
¿Hay historias escondidas,
en medio de las tormentas?
¿Sabe alguien si el viento
las repite con más tiento?
¿Qué nos dicen los espejos
del país de los secretos?
¿De promesas incumplidas
son guardianes los divanes?
Palabras e ilusiones
Se olvidan como canciones:
Las que ya no están de moda
Las tiramos por la borda.
Los reflejos de sentimientos
Han quedado en los desiertos
Y la palabra ternura
Va unida a la locura.
La palabra diamante
Ya no rima con amante.
Y las palabras prohibidas
Han pasado a mejor vida.
Los reflejos de los espejos
Han matado la memoria.
Y las luces tamizadas
Se olvidaron en las alcobas.
En el país de los infantes
Los cuadernos son elefantes.
En el país de las fieras
Los hombres son peores que ellas.
Las persianas se cerraron
Como losas en el pasado.
De carne trémula son las cortinas
Que ocultan toda esa ruina.
¿Dónde queda la ternura
si no suena rima alguna.
Y si al alma del poeta
Se le pone una careta?
En la inocencia perdida...
... del niño y del poeta.
bca
Imagen fractal
Existe la senda de la sabiduría y la senda de la ignorancia.
Las dos están muy separadas y conducen a distintos finales...
Morando en la ignorancia, creyéndose sabios y eruditos,
los necios vagan de un lado a otro sin rumbo,
como ciegos conducidos por otros ciegos.
Lo que hay más allá de la vida no resplandece
para quienes son infantiles, descuidados o engañados por la riqueza.
Kartha Upanishad:
Lo que la Muerte dice a los Nachiketas
***
Senda
Nunca ha sido más difícil ni más urgente seguir la senda de la sabiduría. Nuestra sociedad está casi enteramente dedicada a celebrar el "ego", con sus deplorables fantasías sobre el éxito y el poder, y celebra precisamente esas mismas fuerzas de codicia e ignorancia que están destruyendo nuestro único planeta.
Nunca ha sido más difícil oír la voz de la verdad, y una vez oída, nunca ha sido más difícil seguirla. En el mundo que nos rodea no hay nada que aliente nuestra elección...
Toda la sociedad parece negar cualquier idea de espiritualidad y eternidad. ¿Cómo escapar a la confusión que nos rodea ?
Hay aún una luz de esperanza al comprobar que existe esa significativa fuente: las enseñanzas de todas las grandes tradiciones espirituales se hallan a nuestro alcance con un poco de esfuerzo y de discernimiento.
bca

El delirio, el relincho, el ruido oscuro
que hacemos al morir y ese jadeo
de la vida que nace y el sonido
de los huesos machacados por la riña”
El estertor del animal que muere
El delirio, el jadeo, el ruido oscuro
De la piedra que cae, el son monótono
De los huesos machacados en la riña”
El animal que muere y que lo sabe,
Saber común, inútil, ruido oscuro
De la piedra que cae, el son monótono
De los huesos machacados en la riña
Octavio Paz (Méjico, 1914-1998)
La gestación poética
***
Variaciones sobre un tema
El saber que vamos a morir es universal,
Común a todos los seres.
Quizás todas las especies animales
Lo compartan con nosotros.
Recuerdo la muerte de un gatito,
Tenia yo entonces unos cuantos años menos,
Pasé la noche velándole; notando su muerte cercana.
Durante unos largos minutos sus ojos interrogaban los míos,
Buscando un consuelo imposible. Fue un tiempo sin tiempo,
Intentando retener el calor que escapaba de su cuerpo.
Exhausto, se mantuvo acurrucado en mis manos.
Compartiendo conmigo ese saberse mortal,
Presintiendo que su vida huía, poco a poco,
En una lenta salida de la temporalidad: la Muerte.
Tal vez sea eso lo que hace tan triste
El maravilloso espectáculo de la naturaleza:
Sobre la vida flota como un velo, una sombra:
La presencia intangible de la muerte. Infranqueable.
No sé si un electrón o un sol
Tienen, como el hombre, conciencia
Del aniquilamiento de la muerte,
No sé si ese saber se torna inútil,
Cuando llega ese último minuto,
Ya que no evita la muerte
Sino que nos avisa, al contrario,
Que debemos regresar al lugar
De donde venimos, la materia bruta:
Piedras, átomos, soles o galaxias.
Ese saber no evita que el hombre,
Machaque a diario los huesos de su vecino.
Y yo aún "no sé si nací para robar
Rosas de las avenidas de la muerte"...
bca
Elizabeth Ginsberg Kôan Collage
El maestro dijo que en este mundo hay una sola cosa que nunca debe olvidarse.
Si fueras a olvidar todo lo demás pero no esto, no habría motivo de preocupación, mientras que si recordaras, realizaras y atendieras a todo lo demás pero olvidaras esa única cosa, en realidad no habrías hecho nada en absoluto.
Es como si un rey te hubiera enviado a un país para cumplir una tarea especifica y concreta.
Vas a ese país y realizas otras cien tareas, pero si no realizas aquélla para la que te enviaron, es como si no hubieras realizado nada en absoluto.
Del mismo modo, el hombre ha venido al mundo para cumplir una tarea especifica, y ese es su objetivo.
Si no la realiza, no habrá hecho nada.
Jalal al-Din Rûmî (Afganistan 1207-1273)
Maestro sufí: Charla de mesa
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Camino
Nos hemos preguntado alguna vez ¿ qué hemos venido a hacer a esta tierra?
No hablo de crecer, estudiar, divertirse o consumir: los grandes mitos de la sociedad moderna.
No, hablo de la necesidad, a veces imperativa, de emprender un camino de conocimiento intimo, sin ningún afán de provecho.
Hablo de la necesidad de responder a las grandes preguntes del hombre de todas las épocas:
¿ Por qué, cómo, dónde y cuándo?
bca
Moon-pil Shim Sans titre Peintnre su plexiglas 2007

El oficio del poeta
Contemplar las palabras sobre el papel escritas, medirlas, sopesar su cuerpo en el conjunto del poema, y después, igual que un artesano, separarse a mirar cómo la luz emerge de la sutil textura.
Así es el viejo oficio del poeta, que comienza en la idea, en el soplo sobre el polvo infinito de la memoria, sobre la experiencia vivida, la historia, los deseos, las pasiones del hombre.
La materia del canto nos lo ha ofrecido el pueblo con su voz. Devolvamos las palabras reunidas a su auténtico dueño.
José Agustín Goytisolo (1928 -1999)
El oficio del poeta
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Henri Martin Le poète Òleo

Haikus: Paz
Sin arrebatos
Buscar el equilibrio
Como la grulla
El justo precio
Sin riñas ni pleitos
Cada instante
Venir al mundo
Para aprender la paz
Después partir
bca
Pablo Picasso Le visage de la paix Dibujo
La tendresse est le repos de la passion
(la ternura es el reposo de la pasión)
Joseph Joubert (1754-1824)
Carnets
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Otro espacio
Necesitaría un espacio más allá del amor
Una palabra virgen, unas manos libres.
Que nuestros labios se reencuentren en sus discursos
La fuerza del viento y, tal vez, la levedad del secreto.
Que se pueda decir todo y todo perdonar
Que la locura se exhiba en las rimas prohibidas
Que la tinta se confunda con la libertad
Que la tormenta domada admita al horizonte
Que nunca más se enturbien ni ojos ni miradas
Que tu risa cante a jamás la anarquía
Que otros te conozcan y vengan a morir a tus pies
Como yo, en tus labios, me pierdo en la utopía
Que pasado mucho tiempo el alba nos llegue
Rebelde y disidente, sin confiarse jamás
Que nuestras manos se acuerden y guarden este instante
Como un precioso vértigo de mañanas prohibidas.
Si bastase de una palabra para convencer al abismo
Me iría temblando, silencioso a la fuente de tu voz
Para, en un susurro, murmurar el instante sublime
De la noche sin luna que nos reunirá.
bca
Stavroula Chantzi Sans titre
Le difficile n’est pas d’apprendre ce qu’on ne sait pas, c’est d’apprendre ce qu’on sait
(lo difícil no es aprender lo que no se sabe sino aprender lo que se sabe)
Jacques Salomé (1935 - //)
Si je m’écoutais, je m’entendrais
(Si me escuchase, me entendería)
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Volver a la fuente
Debemos sin parar volver a la fuente, aprender para volver a empezar desde el principio. Cada vez que en las actividades humanas se llega a una cierta meta, se producen acontecimientos para recordarnos lo precario de nuestra existencia y, como en el juego de la oca, hacernos volver a la casilla de salida.
A pesar de ello no hay que caer en la angustia ni tampoco en la inquietud. Esa vuelta periódica a la fuente puede ser extremadamente enriquecedora.
Volviendo siempre hacía nuestros orígenes podemos progresar en nuestro diario camino. Si nos dejamos llevar por la rutina y nos instalamos en el "éxito" se para el progreso y nos podemos considerar muertos, a pesar de que, aparentemente, aun estemos vivos.
Debemos aceptar las lecciones que nos dan los acontecimientos; reconocer las señales de esa vida que nos engloba. Aceptar con humildad y reconocimiento el tener que volver a la fuente, a nuestro origen, a nuestra naturaleza fundamental, a nuestra misión de renacer constantemente.
bca
Marc Galipeau Retour aux sources
L’ombre nous fit glisser aux chères confidences ;
Et dans votre grand œil plus tendre et plus hagard
J’apercevais une âme aux profondes nuances
(Une âme qui n’était peut-être qu’un regard).
Edmond Rostand (1868-1918)
Souvenir vague ou les parenthèses
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Una mirada sin eco
Un grito rompe el silencio,
Entre la noche y el día, un eco renacido,
Como una llamada de socorro de la tierra
En el alba que apenas se insinúa.
Un signo, allá a lo lejos, muy lejos,
Un ojo inquieto vigilando precarias fortalezas.
Una vigilancia a flor de cielo,
De paciencia infinita,
Que nos devuelve a lo más recóndito
De lo que fuimos. A lo más íntimo también..
Que nos religa tal vez ¿A qué?
Esa mirada sin eco, perturbadora,
Y el silencio, a nuestro rededor,
Que se despliega, se entreabre y se cierra,
Como inmensas velas preñadas por el viento.
¿Hasta cuando nos perseguirá la noche?
¿Hasta dónde nos llevará esta tierra?
¿Hasta cuando tendremos que retrocedernos?
Debilitados, cansados y transidos de frío,
¿Hasta dónde soportaremos nuestra ternura?
Fuera, el alba cuelga de los tejados
Con una luz tan frágil,
Que parece querer borrarse
Al menor soplo de la brisa.
¿Al menor grito?
Dime, ¿qué grito puede romper
Nuestra soledad,
Sino el de aquellos pájaros
Que suben ahora, libres, hacia el cielo?
bca
Camille Boissiere Memento Olio
Aquí y ahora: El secreto del kendô
Un joven buscaba al gran maestro de kendô (esgrima japonesa) para convertirse en su discípulo. El maestro aceptó.
- A partir de hoy -le dijo-, irás cada día a cortar madera al bosque y a traer agua del río.
El joven lo hizo durante tres años; al cabo de ellos consultó a su maestro:
- He venido para aprender esgrima y hasta ahora ni siquiera he traspasado el umbral del "dojo".
- Está bien -respondió el maestro-, hoy entrarás. Sígueme. Ahora, da la vuelta a la sala caminando delicadamente sobre la orla del tatami (alfombra de hebras de arroz) sin traspasarla nunca.
El discípulo practicó el ejercicio durante un año; finalizado este tiempo se encolerizó violentamente y dijo:
- Me voy, no he aprendido nada de lo que he venido a buscar.
- Hoy -le contestó el maestro- te daré la última enseñanza. Ven conmigo.
El maestro condujo a su discípulo a la montaña. Pronto se encontraron delante de un precipicio. Un simple tronco de árbol colocado por encima del vacío hacia las veces de pasarela.
- Bien, atraviesa -dijo el maestro a su discípulo-.
Dominado por el terror y el vértigo ante la visión del abismo, el joven quedó paralizado.
En aquel momento llegó un ciego, y sin dudar, palpando a tientas con su bastón, caminó por la angosta pasarela y atravesó tranquilamente. No hizo falta más; el joven despertó y abandonó absolutamente el miedo a la muerte. Se lanzó con ímpetu por encima del vacío y se encontró en la otra orilla. Su maestro le gritó:
- Posees ya el secreto de la esgrima, abandonar el ego, no temer a la muerte. Cortando madera y extrayendo agua cada día has desarrollado una fuerte musculatura, caminando delicadamente por la orla del tatami has adquirido la precisión y el cuidado en el gesto. ¡Adelante! Serás, en cualquier lugar, el más fuerte.
¿Sabemos para qué nos están preparando?
bca

Le peuple des oiseaux, quand le temps les dévore,
Tombe et reste englouti dans l’éternel sommeil :
Le phénix sait revivre et s’élancer encore
Au palais du soleil.
Jean Polonius (1780-1855)
Phénix
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Lo que queda de días
Yo también tuve días negros
En los que el dolor
Impide sentir.
También tuve noches de confusión
Más negras que el carbón.
Horas que estrangulaban
Lo más profundo de mi.
Como pesada carga
El pasado transportaba
Sabiendo que me mataba.
Y decidí dejarme caer.
La caída, vertiginosa,
Me emborrachó alguna que otra vez::
Como la más cruel resaca
Nada deja del efímero placer.
El fin me parecía cercano a cada amanecer
La ingrata amante se escapaba
Una y otra vez.
No quiso cobrar su precio
Si no era con interés:
Tan solo lo cobraría
Si ayuda yo le pedía,
-a la muerte que yo quería
la vida, ella, me tendía- :
“ Con un poco de paciencia
y mucho de humildad verás
que un rayo bien pronto brillará”.
Si difícil fue encontrar
El abrazo de un ser querido
Qué te diré del beso de un amigo
Qué decir de dejar las lamentaciones
Para gozar de pequeñas ilusiones.
Qué te diré de subir un peldaño
Para después caer diez.
En ese subir al cielo
Y bajar hasta el abismo
Se forja a martillazos
La cadena -¿condena?-
De lo que queda de días.
Hasta que, cuando ya no lo esperas,
Se abren nuevos horizontes,
Donde vuelves a sembrar.
Como fénix renacido,
Vuelves a la vida
Y tienes ganas de confiar...
bca


Windows 98
Antes del fax, del módem y del e-mail la vergüenza era sólo artesanal, la mecha se encendía con un fósforo y uno escribía cartas como bulas.
Antes los besos iban a tu boca, hoy obedecen a una tecla Send. Mi corazón se acurruca en su software y el mouse sale a buscar el disparate.
Cuando me enamoraba de una Venus mis sentimientos no eran informáticos, pero ahora debo pedir permiso hasta para escribir con el news gothic.
Te urjo amor que cambies de formato. Prefiero recibirte en times new roman más nada es comparable a aquel desnudo que era tu signo en tiempos de la Remington.
Mario Benedetti (1920 -//)
El mundo que respira: Windows 98
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Haikus: Islas
Anchas piscinas
Fingiendo ser el mar
Cervezas frías
Especulación
Vidas de hormigón gris
Uniformizar
Arena y sol
Sube y baja la mar
Armonías de paz
bca

Si debes cien dólares a un banco, es tu problema. Si debes cien millones de dólares a un banco, es el banco el que tiene un problema.
Jean Paul Getty (1892-1976)
Industrial y coleccionista americano
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Luchar contra el TAG (trastorno de ansiedad generalizada)
El hecho de sufrir no hace cambiar las probabilidades de que lo que tenga que pasar pase: la vida seguirá siendo igualmente incierta. Lo único que cambia es la percepción de control. Se genera una ilusión de control que al final se cobra un enorme coste: imaginarse el peor escenario sintiéndose mal y nervioso durante el proceso. Realmente, esa falsa sensación de seguridad no justifica las ingratas consecuencias de una preocupación excesiva.
Es posible que ya estemos inmersos en la era de la ansiedad. De hecho, mucho de lo que estamos viviendo puede producir ansiedad. Para poder adaptarse a esos constreñimientos externos debemos mirar hacía dentro: nuestros esquemas mentales.
Y para luchar contra los síntomas del TAG es necesario construir una mente más focalizada y evitar la anticipación negativa. En vez de centrarnos en los resultados terribles de la mente crónicamente preocupada y poder evitar fijarse solamente en los resultados que podrían surgir en un futuro (más o menos alejado en el tiempo). El primer paso consiste en evitar las elucubraciones que empiezan por: “Qué pasará si...”
Se recomienda seguir el siguiente procedimiento cada vez que aparezca ese esquema mental:
1. Determinar las probabilidades reales: pensar de forma realista las probabilidades de que esto o aquello ocurra realmente. Diferenciar mucho las etimologías de las palabras. Probabilidad no quiere decir posibilidad. Las posibilidades las crea la imaginación que se exacerba y distorsiona la realidad por causa de la angustia. Utilizar nuestra memoria para extraer de ella situaciones similares y poder de esa manera ser más realistas en las estimaciones que hacemos.
2. Evaluar las consecuencias: Imaginar las consecuencia si se confirman los peores miedos. Ver hasta que punto lo que se teme es aterrador. No caer en el catastrofismo si se puede evitar distorsionar el pensamiento.
3. Elaborar un plan: Con ello impediremos el mal anticipado, tratándose de ser muy especifico para reducir la probabilidad real de que ocurra lo presagiado con un discurso interno racional, un verdadero desafío a las exageraciones de la mente. Recordar que la mente también puede pensar positivamente.
4. Construir un plan para afrontar la realidad: si ésta ocurre, intentar salir de la contemplación de lo terrible que esto será siendo muy práctico en las acciones que se deben emprender. Ser muy concreto y especifico: como decía la antigua sabiduría china “si un problema tiene un solución, buscarla”. Unas de las acepciones de la palabra problema es: “planteamiento de una situación cuya respuesta desconocida debe obtenerse a través de métodos científicos”.
bca
... Ah çà ! L’horloge de la vie s’est arrêtée tout à l’heure,
Je ne suis plus au monde. - La théologie est sérieuse, l’enfer est certainement en bas – et le ciel en haut. – Extase, cauchemar, sommeil dans un nid de flammes…
Arthur Rimbaud (1854-1891)
Une saison en enfer : Nuit d’enfer
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Blue Night
No sé cuando fue,
Tal vez después,
Después de insomnios y desvelos.
Fue como una noche sin luna
Como si la noche fuese a invadirnos
O cogernos,
En todo caso apresarnos
En su desierto de frío
O tal vez en su miedo.
Ahora su huella azul cobalto
Se refleja en la piedra.
Caras de granito gastadas
Por milenios de vigilias.
Redes negras
De las noches de insomnio,
En las que la memoria
Se inventa un itinerario
De lluvias y de brumas,
Un itinerario de fragancias y de vientos,
Un itinerario de gaviotas
Volando rasando el mar.
Unas ganas enormes,
De querer pero siempre sin poder,
De desear pero sin saber qué.
Una noche como tan solo existe
En las almas atormentadas
Por el olvido.
Una noche de lobos
Que se come las entrañas del ser
Dejando alrededor un olor de carnaza
Rojo sangre.
Hasta que, un día, decides dejar
Esa ribera y adentrarte, vencido,
En los dominios turbios de tus guerras.
bca
La inquietud lleva a la vejez antes de tiempo
Jesús ben Sira (179 adC - ¿)

¿Preocupados?
La RAE define la palabra preocupar (se) como: “dicho de algo que ha ocurrido o va a ocurrir. Producir intranquilidad, temor, angustia o inquietud”. El ser humano tiene entre sus características la posibilidad de anticipar, de prever posibles escenarios para su propia vida. Este hecho que nos ha permitido, como especie, evolucionar y pensar puede convertirse, para ciertas personas, en un elemento más de sufrimiento caracterizado por padecer una fuerte ansiedad, (estado de agitación, inquietud o zozobra del ánimo), persistente y dañina. Hace algunos años se pensaba que estas patologías correspondían a un tipo de personalidad, algo que iba con la persona durante muchos años, pero actualmente se tiende a considerar como un trastorno por ansiedad generalizada (TAG) que hace que esa ansiedad se apodera de la persona hasta tal punto que toma el control de su vida.
Tal vez un 5% de la población sufre (o sufrirá) TAG en algún momento de su vida.
Las características de ese trastorno son, principalmente:
- Preocupación excesiva constante y anticipación de peligros que se hayan prolongado más de seis meses (no se trata de afrontar una simple crisis pasajera)
- Falta de control sobre la ansiedad
- Síntomas físicos como inquietud e impaciencia, cansancio injustificado, dificultad para concentrarse, irritabilidad, tensión muscular, trastornos del sueño.
Esta claro que, muchos de esos síntomas, son signos definitorios de nuestra sociedad y que, ya hace más de 2500 años, Gautama Buda definió como uno de los grandes problemas de la humanidad: el ser humano sufre. ¿Hay remedios a este sufrimiento intrínseco del hombre? Para Buda, la raíz del sufrimiento humano vendría de un hecho que, a muchos, nos cuesta comprender, el deseo. Deseo empleado aquí como querer tener cosas (y por desgracia, también personas) para su propio disfrute. ¿Cómo enfrentar pues ese TAG y poder vivir nuestra vida (por ahora, la única que tenemos) de una manera plena y original? Como ya se ha dicho deberemos ir a las causas esenciales de esos trastornos: nuestros esquemas mentales.
bca
Ô mon cœur, jamais n’oublie
Le cher lien qui te lie,
Par dessus la mer jolie
Aux bons pays, aux doux lieux,
D’où sont venus les Aïeux
Nérée Beauchemin (1850-1931)
Patrie Intime
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Tierra prometida
Jamás ninguna tierra te fue prometida
Tú estabas, simplemente, prometido a la tierra
Algunas veces, pero, una luz se levanta
En tu interior.
Una luz tenue.
Vacilante.
Que alumbra apenas el rostro del amor.
Una luz no para la memoria,
Sino para la larga noche
Del recorrido por venir.
Y la tierra te mira vivir...
bca

Un hombre sabio busca sabiduría; un loco piensa que ya la ha alcanzado
Proverbio persa
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La tierra, nuestra única esperanza
Nadie sabe a dónde va la raza humana. En este principio de siglo XXI aún menos; pero seguramente ha sido así desde el comienzo de los tiempos. Justamente por desconocer esa meta, ¿no deberíamos proponernos que, la sabiduría mayor, consistiría en saber a dónde debería ir: hacía la perfección?
Lo importante no es el lugar que ocupamos, sino la dirección en que nos movemos, leí un día de un autor cuyo nombre no recuerdo, pero seguramente me impactó bastante la idea, ya que ha vuelto hoy con más fuerza.
Por eso creo que nuestros actos deberían estar determinados, no por el deseo de quienes nos rodean, sino por las necesidades de toda la humanidad.
Ya sé que tiene mucho de utópico, pero, ¿no somos todos parte de un mismo planeta, (finito en sus recursos) y no compartimos todos el mismo destino? ¿O es que si esta única tierra desaparece, algunos (as) podrán sobrevivirle?
bca
Defensa de la alegría
Defender la alegría como una trinchera defenderla del escándalo y la rutina de la miseria y los miserables de las ausencias transitorias y las definitivas defender la alegría como un principio defenderla del pasmo y las pesadillas de los neutrales y de los neutrones de las dulces infamias y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera defenderla del rayo y la melancolía de los ingenuos y de los canallas de la retórica y los paros cardiacos de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino defenderla del fuego y de los bomberos de los suicidas y los homicidas de las vacaciones y del agobio de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza defenderla del óxido y de la roña de la famosa pátina del tiempo del relente y del oportunismo de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho defenderla de dios y del invierno de las mayúsculas y de la muerte de los apellidos y las lástimas del azar y también de la alegría
Mario Benedetti (1920 - //)
Defensa de la alegría

Ventana
Como la brisa
Un vestido de seda
Corre tras el bus
De su ventana
Mira la vida pasar
Ensimismado
Unos turistas
Capturan imágenes
Desarraigadas
bca

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