Charles Baudelaire (1821-1867)
Les fleurs du mal: L'aube spirituelle
***
Amaneceres
Dos voces se enumeran
Y celebran en la penumbra
De un tiempo sin horas ni oriflamas.
Mañanas, atardeceres, noches y madrugadas
En las que la luz incolora y luego azul
Se va estableciendo en la habitación.
Él la mira dormir
Eligiendo en varios idiomas
Palabras para nombrarla.
Igual que elige las caricias
Que la conduzcan, gradualmente
Hacía el despertar.
Con el instinto tranquilo, no de poseerla,
Nunca quiso poseer lo que de verdad le importa,
Sino de halagarla y cuidarla,
De borrar con el influjo de su paciencia
Y su asidua ternura
Todos los infortunios de su vida.
Hacer posible esa sonrisa
Que brilla secretamente en sus ojos
Y, a veces, en sus labios
Cuando le rebosa el gusto cumplido del amor.
La serenidad de verla dormir,
Otra vez, en sus brazos.
Apartarse de ella con mil precauciones
Para ir a la cocina, sin ruido,
A preparar café, zumo de naranja
Pan tostado y, por qué no, huevos revueltos.
Con la misma naturalidad
Que si hubieran vivido siempre juntos
Desde el comienzo de los tiempos.
-bca-
Michelle Alimi Kruithof - Les lumières de l'aube -Acrilico