Baldo's profileEl Sonido del SilencioPhotosBlogLists Tools Help

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    Su majestad el Tiempo

    Su majestad el Tiempo

     

    El Viejo Patriarca,
    Que todo lo abarca,
    Se riza la barba de príncipe asirio;
    Su nívea cabeza parece un gran lirio,
    Parece un gran lirio la nívea cabeza del viejo Patriarca.

     

    Su pálida frente es un mapa confuso:
    La abultan montañas de hueso.
    Que forman lo raro, lo inmenso, lo espeso
    De todos los siglos del tiempo difuso.

     

    Su frente de viejo ermitaño
    Parece el desierto de todo lo antaño:
    En ella han carpido la hora y el año,
    Lo siempre empezado, lo siempre concluso,
    Lo vago, lo ignoto, lo iluso, lo extraño,
    Lo extraño y lo iluso...

     

    Su pálida frente es un mapa confuso:
    La cruzan arrugas, eternas arrugas,
    Que son cual los ríos del vago país de lo abstruso
    Cuyas olas, los años, se escapan en rápidas fugas.

     

    ¡Oh, las viejas, eternas arrugas;
    Oh los surcos oscuros:
    Pensamientos en formas de orugas
    De donde saldrán los magníficos siglos futuros!

     

    Julio Herrera y Reissig (1875-1910)

    Las pascuas del tiempo: Su majestad el Tiempo

     

    -888-

     

    Anglada-Camarasa Cabeza de viejo 1895-1897 Óleo sobre lienzo

    Shokoda

    No busquéis el camino en los otros,

    en un lugar lejano;

    el camino está bajo nuestros pies.

    Ahora viajo solo...

    Pero puedo encontrarlo en todas partes;

    ciertamente, él es ahora yo,

    pero ahora yo no soy él.

    Así también cuando encuentro lo que encuentro,

    puedo obtener la verdadera libertad.

     

    Tozan (807-869)

     Maestro Zen

    -888-

     

    Shodoka

     

    Aquí sólo yo comprendo ahora esta verdad:

    todos los Budas, los cuerpos de todos los maestros,

    son semejantes, son una sola verdad.

    Esta opinión, expresión del "no-temor",

    estalla como el rugido de un león.

    Cien animales oyen esa voz

    que les destroza el cerebro.

    Hasta el elefante violento se arrodilla

    y pierde su dignidad.

    Sólo el gran dragón, en el cielo,

    sonríe beatíficamente y comprende.

     

    Navegando por mares y lagos,

    atravesando ríos y montañas,

    frecuentando a los maestros y sus vías,

    hago za-zen. *

    Pero después de que he comprendido la palabra de Sokei, *

    comprendo que la vida y la muerte

    no existen

    y no son diferentes.

     

    Yoka Daishi ( China, 665-713)

    Canto del  Inmediato Satori, poemas 16 y 17

     

    • Za-zen = práctica Zen.
    • Sokei = Enseñanza del Maestro Zen  Huei-Neng, que vivía en el Monte Sokei - Japón.

    bca

     

    Kamisaka Sekka Chikusa 1903 Grabado en madera Periodo Meiji

    Mi tiempo, tu tiempo...

    Ce n'est rien
    Tu le sais bien
    Le temps passe
    Ce n'est rien
    Tu sais bien
    Elles s'en vont comme les bateaux
    Et soudain
    Ça revient…

     

     

    Etienne Roda-Gil (1941-2004)

    Ce n’est rien

     

    -888-

     

    Mi tiempo, tu tiempo...

     

    El tiempo

    No sólo el tuyo

    Sino el del mundo

    Tardé en conocerlo

    Porqué era joven.

     

    Esa misma juventud

    Debería haberme advertido contra él

    Ya que de ella fue el asesino.

    Él, señor de todos los dioses

    El único dios que nadie sustituirá.

    Él, que nació antes que nadie

    Y que ha de morir cuando ya no seremos.

    Él, que desde la eternidad aún podrá decir:

    Domino el mundo

    También dominó mi juventud huida

    Me la arrebató cuando quiso.

    Ahora, el espejo ya no devuelve gloria

    Pero es gloria comparado con lo que me devolverá

    Dentro de unas cuantas estaciones. Venideras.

    Habrá transcurrido, como suele.

    Matando a los vivos

    Olvidando a los fenecidos.

    Lo que se llevó nunca más

    Lo volveré a tener.

     

    Por más que tenga

    La sensación de avanzar

    Hacia mejores días,

    Como el humo de los barcos que se alejan

    En el horizonte de la vida.

     

    bca

     

    Xaime Quessada
    Espacio y tiempo
    1975 Óleo sobre lienzo

    Los granjeros a los que se les daban bien los números

    Los granjeros

    …. a los que se les daban bien los números

    De entre todos los pueblos que el mulah Nasrudin visitó en sus viajes, había uno que era especialmente famoso porque a sus habitantes se les daban muy bien los números. Nasrudin encontró alojamiento en la casa de un granjero.

    A la mañana siguiente se dio cuenta de que el pueblo no tenía pozo. Cada mañana, alguien de cada familia del pueblo cargaba uno o dos burros con garrafas de agua vacías y se iban a un riachuelo que estaba a una hora de camino, llenaban las garrafas y las llevaban de vuelta al pueblo, lo que les llevaba otra hora más.

    -¿No sería mejor si tuvieran agua en el pueblo? - preguntó Nasrudin al granjero de la casa en la que se alojaba.

    -¡Por supuesto que sería mucho mejor! -dijo el granjero-. El agua me cuesta cada día dos horas de trabajo para un burro y un chico que lleva el burro. Eso hace al año mil cuatrocientas sesenta horas, si cuentas las horas del burro como las horas del chico. Pero si el burro y el chico estuvieran trabajando en el campo todo ese tiempo, yo podría, por ejemplo, plantar todo un campo de calabazas y cosechar cuatrocientas cincuenta y siete calabazas más cada año.

    -Veo que lo tienes todo bien calculado -dijo Nasrudin admirado. ¿Por qué, entonces, no construyes un canal para traer el agua al río?

    -¡Eso no es tan simple! -dijo el granjero-. En el camino hay una colina que deberíamos atravesar. Si pusiera a mi burro y a mi chico a construir un canal en vez de enviarlos por el agua, les llevaría quinientos años si trabajasen dos horas al día. Al menos me quedan otros treinta años más de vida, así que me es más barato enviarles por el agua.

    -Sí, ¿pero es que serías tú el único responsable de construir un canal? Hay muchas familias en el pueblo.

    -Claro que sí -dijo el granjero-. Hay cien familias en el pueblo. Si cada familia enviase cada día dos horas un burro y un chico, el canal estaría hecho en cinco años. Y si trabajasen diez horas al día, estaría acabado en un año.

    -Entonces, ¿por qué no lo comentas con tus vecinos y les sugieres que todos juntos construyáis el canal?

    -Mira, si yo tengo que hablar de cosas importantes con un vecino, tengo que invitarle a mi casa, ofrecerle té y halva (dulces), hablar con él del tiempo y de la nueva cosecha, luego de su familia, sus hijos, sus hijas, sus nietos. Después le tengo que dar de comer y después de comer otro té y él tiene que preguntarme entonces sobre mi granja y sobre mi familia para finalmente llegar con tranquilidad al tema y tratarlo con cautela. Eso lleva un día entero. Como somos cien familias en el pueblo, tendría que hablar con noventa y nueve cabezas de familia. Estarás de acuerdo conmigo que yo no puedo estar noventa y nueve días seguidos discutiendo con los vecinos. Mi granja se vendría abajo. Lo máximo que podría hacer sería invitar a un vecino a mi casa por semana. Como un año tiene sólo cincuenta y dos semanas, eso significa que me llevaría casi dos años hablar con mis vecinos. Conociendo a mis vecinos como les conozco, te aseguro que todos estarían de acuerdo con hacer llegar el agua al pueblo, porque todos ellos son buenos con los números. Y como les conozco, te digo, que cada uno prometería participar si los otros participasen también. Entonces, después de dos años, tendría que volver a empezar otra vez desde el principio, invitándoles de nuevo a mi casa y diciéndoles que todos están dispuestos a participar.

    -Vale, -dijo Nasrudin-, pero entonces en cuatro años estaríais preparados para comenzar el trabajo. ¡Y al año siguiente, el canal estaría construido!

    -Hay otro problema, -dijo el granjero. Estarás de acuerdo conmigo que una vez que el canal esté construido, cualquiera podrá ir a por agua, tanto si ha contribuido o no en trabajo correspondiente.

    -Lo entiendo, -dijo Nasrudin- Incluso si quisierais, no podríais vigilar todo el canal.

    -Pues no, -dijo el granjero. Cualquier caradura que se hubiera librado de trabajar, se beneficiaría de la misma manera que los demás y sin coste alguno.

    -Tengo que admitir que tienes razón, -dijo Nasrudin.

    -Así que como a cada uno de nosotros se nos dan bien los números, intentaremos escabullirnos. Un día el burro no tendrá fuerzas, el otro el chico de alguien tendrá tos, otro la mujer de alguien estará enferma, y el niño y el burro tendrán que ir a buscar al médico. Como a nosotros se nos dan bien los números, intentaremos escurrirnos el bulto. Y como cada uno de nosotros sabe que los demás no harán lo que deben, ninguno mandará a su burro o a su chico a trabajar. Así, la construcción del canal ni siquiera se empezará.

    -Tengo que reconocer que tus razones suenan muy convincentes, -dijo Nasrudin.

    Se quedó pensativo por un momento, pero de repente exclamó:

    -Conozco un pueblo al otro lado de la montaña que tiene el mismo problema que ustedes. Pero ellos tienen un canal desde hace ya veinte años.

    -Efectivamente, -dijo el granjero-, pero a ellos no se les dan bien los números.

    bca

     

    Daniel Vázquez Díaz El canal 1926 Óleo sobre cartón

    The secret

    The secret

     

    Two girls discover
    the secret of life
    in a sudden line of
    poetry.

    I who don't know the
    secret wrote
    the line. They
    told me

    (through a third person)
    they had found it
    but not what it was
    not even

    what line it was. No doubt
    by now, more than a week
    later, they have forgotten
    the secret,

    the line, the name of
    the poem. I love them
    for finding what
    I can't find,

    and for loving me
    for the line I wrote,
    and for forgetting it
    so that

    a thousand times, till death
    finds them, they may
    discover it again, in other
    lines

    in other
    happenings. And for
    wanting to know it,
    for

    assuming there is
    such a secret, yes,
    for that
    most of all.

    Denise Levertov ( 1923-1997)

    The secret
    Traduttore traditore..............................................................................................................................................................................................
    El secreto


    Dos niñas descubren
    el secreto de la vida
    en una inesperada línea
    de poesía.

    Yo, alguien que no conoce el
    secreto, escribí
    esa línea. Ellas
    me dijeron

    (a través de una tercera persona)
    que lo habían encontrado
    pero no lo que el secreto era,
    tampoco
    cuál era el verso. No hay duda,
    ahora, después de una semana,
    ellas ya han olvidado
    el secreto,
    el verso, el nombre del
    poema. Las amo
    por encontrar aquello
    que yo no puedo encontrar,
    y por amarme
    por ese verso que escribí,
    y por olvidarlo,
    para que
    un millar de veces, hasta que la muerte
    las encuentre, ellas puedan
    descubrir el secreto de nuevo, en otros
    versos
    en otros
    sucesos. Y porque
    desean conocerlo,
    por
    asumir que ese
    secreto existe, sí,
    sobre todo
    por eso, las amo.

    bca
     
    Michel Ogier Le secret Óleo sobre tela

    Haikus: Otoño

    Haikus: Otoño

     

    Huyen las nubes

    Sobre la luna llena:

    Otra aurora

     

    Brumas de otoño

    Recogemos los frutos

    Oros y rojos

    No tocar nada

    En tierras profundas

    Crece el trigo

    bca
    Languedoc Roussillon Mailhac
     

    Propósitos para cultivar la felicidad (4º trimestre)

    Propósitos para cultivar la felicidad (4º trimestre)

     

    Octubre

    Dejar las dudas atrás

     

                Al contrario de lo que aconseja el refrán, actuar primero y preguntarse después. El primer paso es el que cuesta, “el más largo de los viajes empieza por ese primer paso”. Intentar “ínteractivar” es decir conocer el justo medio entre la acción y la duda. Llevar siempre los proyectos hasta el final. Una vez terminados, hacer balance y extraer conclusiones de cara a futuras decisiones. “Gustar terminar lo que se empieza y aprender de los tropiezos” (cf. la vida de Edison y la invención de la bombilla eléctrica).

                Obstáculo principal: la impaciencia. Para remediarlo inspirarse de la naturaleza: en el silencio del más frío de los inviernos se prepara la más florida de las primaveras.

     

    Noviembre

    Perdonar y perdonarse los errores

     

                No olvidar en ninguna de las circunstancias de nuestra vida que la imperfección es una oportunidad para crecer. Vivir en este mundo con otras personas implica cometer errores. No es posible salir de casa, relacionarse con otras personas y ejecutar tareas, y regresar a casa sin haberse equivocado. Los errores que hemos cometido en el pasado pueden dolernos, sobre todo si han herido a otras personas. Puesto de “agua pasada no mueve molino” sólo podemos tomar nota de lo que fue mal para no repetir la misma historia.

                Obstáculo principal: perder de vista que todos estamos en el mismo barco, que todos estamos aprendiendo y que el “otro” tiene las mismas limitaciones que las que tenemos. Otra vez nos encontramos con el ego y sus limitaciones.

     

    Diciembre

    Encontrar el sentido de la vida

     

                Ese sentido tan sólo se halla en el camino: si no se da el primer paso, el camino no se abrirá. Más que hacernos preguntas sobre el significado de la vida, ¿no nos deberíamos preguntar qué espera la vida de nosotros y qué podemos hacer por ella? Nadie nos puede dar –ni los libros ni el mejor de los maestros- el sentido de nuestra existencia, sino que debemos descubrirlo en el camino.

                Obstáculo principal: aceptar las experiencias de otros como “verdades inamovibles”. Somos responsable únicos de lo que hacemos con nuestra vida.

     

    bca

    Marie-France Busset Le bonheur est dans le pré Óleo sobre lienzo

     

    El otoño se acerca

    El otoño se acerca

     

    El otoño se acerca con muy poco ruido:
    apagadas cigarras, unos grillos apenas,
    defienden el reducto
    de un verano obstinado en perpetuarse,
    cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.

    Se diría que aquí no pasa nada,
    pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
    ha pasado
    un ángel
    que se llamaba luz, o fuego, o vida.

    Y lo perdimos para siempre.

     

    Ángel González (1922 - //)

    Otoños y otras luces: Se acerca el otoño

     

    -888-
    France Forêt de Huelgoat Bretagne

    La tierra, nuestra única esperanza

    Un hombre sabio busca sabiduría; un loco piensa que ya la ha alcanzado

     

    Proverbio persa

    -888-

    La tierra, nuestra única esperanza

               

    Nadie sabe a dónde va la raza humana. En este principio de siglo XXI aún menos; pero seguramente ha sido así desde el comienzo de los tiempos. Justamente por desconocer esa meta, ¿no deberíamos proponernos que, la sabiduría mayor, consistiría en saber a dónde debería ir? ¿Hacía la perfección?

                “Lo importante no es el lugar que ocupamos, sino la dirección en que nos movemos”, leí un día de un autor cuyo nombre no recuerdo, (seguramente me impactó bastante, ya que la idea ha vuelto hoy con más fuerza).

                Por eso creo que nuestros actos deberían estar determinados, no por el deseo de quienes nos rodean, por nuestras necesidades primarias y egoístas sino por las necesidades de toda la humanidad.

                Al borde de un precipicio el único paso adelante posible es un paso hacía atrás...

                Ya sé que tiene mucho de utópico, pero, si no nos preocupamos de realizar esa utopía, ¿quién lo hará? ¿No somos todos parte de un mismo planeta, (finito en sus recursos)?; ¿no compartimos todos el mismo destino? ¿O es que si esta única tierra desaparece, algunos (as) podrán sobrevivirle?

     

    bca

    Lago Trasimeno Italia

     

    Otoño

    ... Il automne des pommes rouges

    sur le cahier des écoliers

    Il automne des châtaignes

    Aux poches de leurs tabliers…

     

    Monique Serf – Barbara (1930-1997)

    Il automne.

    -888-

     

    Otoño

     

    Olor de lluvia de mi infancia

    Últimos soles de la estación...

     

    Reminiscencias de árboles y hojas.

    ¡Que dulce era volver a casa

    desde el internado y su prisión!

    Castaños encendidos de mil colores

    Abrían la puerta de mi evasión.

    Frutos caídos en tierras ocres

    Relucían entre hojas crujientes.

    El bosque descomponía

    En imperceptibles aromas

    El calor de aquel verano de lejanía.

    Olor de tierras mojadas y de setas rancias.

    En el hogar el fuego cruje

    La leña canta en su entrega

    La melodía del renunciar.

    Y poco a poco las nieblas blancas

    Inundan los campos de espectros desdibujados.

    Las mil figuras de crudo invierno,

    De sus silencios

    Y de sus tiempos de oración.

    En el parque cercano, un obsesivo pintor,

    Con su paleta, motea árboles imperceptibles.

    Y en mis manos unas castañas,

    Calientes, calientes, llenan de fiesta

    Unas breves horas de cobijo.

    Recuerdos turbios

    De aquella infancia lejana:

    ¡Que dulce que era volver

    a casa desde Oloron!

     

    ... Las hojas crujen en el olvido frío

    de la nostalgia y su soledad.

     

    bca
    Enric Rubió Tardoral a Castella Óleo sobre linezo

    El cuento de las arenas

    El cuento de las arenas

    Un río, desde sus orígenes en lejanas montañas, después de pasar a través de toda clase y trazado de campiñas, al fin alcanzó las arenas del desierto. Del mismo modo que había sorteado todos los otros obstáculos, el río trató de atravesar este último, pero se dio cuenta de que sus aguas desaparecían en las arenas tan pronto llegaba a éstas.

    Estaba convencido, no obstante, de que su destino era cruzar este desierto y sin embargo, no había manera. Entonces una recóndita voz, que venía desde el desierto mismo le susurró:

    "El Viento cruza el desierto y así puede hacerlo el río"

    El río objetó que se estaba estrellando contra las arenas y solamente conseguía ser absorbido, que el viento podía volar y ésa era la razón por la cual podía cruzar el desierto.

    "Arrojándote con violencia como lo vienes haciendo no lograrás cruzarlo. Desaparecerás o te convertirás en un pantano. Debes permitir que el viento te lleve hacia tu destino"

    -        ¿Pero cómo esto podrá suceder?

    "Consintiendo en ser absorbido por el viento".

    Esta idea no era aceptable para el río. Después de todo él nunca había sido absorbido antes. No quería perder su individualidad. "¿Y, una vez perdida ésta, cómo puede uno saber si podrá recuperarla alguna vez?" "El viento", dijeron las arenas, "cumple esa función. Eleva el agua, la transporta sobre el desierto y luego la deja caer. Cayendo como lluvia, el agua nuevamente se vuelve río"

    -        ¿Cómo puedo saber que esto es verdad?

    “Así es, y si tú no lo crees, no serás más que un pantano y aún eso tomaría muchos, pero muchos años; y un pantano, ciertamente no es la misma cosa que un río."

    -        ¿Pero no puedo seguir siendo el mismo río que ahora soy?

    "Tú no puedes en ningún caso permanecer así", continuó la voz. "Tu parte esencial será transportada y formará un río nuevamente. Eres llamado así, aún hoy, porque no sabes qué parte tuya es la esencial."

    Cuando oyó esto, ciertos ecos comenzaron a resonar en los pensamientos del río. Vagamente, recordó un estado en el cual él, o una parte de él ¿cuál sería?, había sido transportado en los brazos del viento. También recordó --¿o le pareció?-- que eso era lo que realmente debía hacer, aún cuando no fuera lo más obvio.

    Y el río elevó sus vapores en los acogedores brazos del viento, que gentil y fácilmente lo llevó hacia arriba y a lo lejos, dejándolo caer suavemente tan pronto hubieron alcanzado la cima de una montaña, muchas pero muchas millas más lejos.

    Y porque había tenido sus dudas, el río pudo recordar y registrar más firmemente en su mente, los detalles de la experiencia.

    Reflexionó: "Sí, ahora conozco mi verdadera identidad". El río estaba aprendiendo pero las arenas susurraron: "Nosotras conocemos, porque vemos suceder esto día tras día, y porque nos extendemos por todo el camino que va desde las orillas del río hasta la montaña"

    Y es por eso que se dice que el camino en el cual el Río de la Vida ha de continuar su travesía está escrito en las Arenas.

    Awad Afifi, el Tunecino (¿? - 1870)

    Cuentos sufíes: El cuento de las arenas

     

    bca

    Quan el teu cor serà branca de mirra

    Quan el teu cor serà branca de mirra

     

    Dona, sé el gust de la teva presència:

    la testa, rosa dels vents invisibles,

    el pit d'argila que pateix, arbori,

    amb un arranc de braços que s'eleven.

     

    Dona, sé el gust d'abraçar-te, i la nosa.

    Dona, sé el gust de fugir, d'enyorar-te.

    Si el teu record suplirà la conversa,

    saber-te lluny no supleix el tenir-te.

     

    Dona, sé el gust de la mort que separa,

    alliberant de sospites de canvi.

    En el sagrat epíleg de l'incendi,

    cendres i fum s'espiritualitzen.

     

    L'enyorament esdevé permanència.

    Compenetrats, el diàleg és íntim.

    La teva ment triaria per falda

    quan el teu cor serà branca de mirra.

     

     

    Jaume Bofill i Mates [Guerau de Liost] (1878-1933)

    Quan el teu cor serà branca de mirra

     

    -888-
    Mirra Commiphora abyssinica

    Pourquoi

    Pourquoi

     

    La lumière sereine envahit le ciel noir,
    Le quadrige soleil se cabre dans l'aurore
    Les ailes des oiseaux, plus vastes que l'espoir,
    Abandonnent aux mers un refrain de mandore.

    Pourquoi vouloir rester sur le sol des vivants
    Quand les cris de l'humain deviennent frénétiques ?
    Pourquoi ne pas goûter, loin du chemin des vents,
    La divine sérénité des monts antiques ?

    L'orchestre des rayons aiguise ses bémols.
    Des yeux s'ouvrent hagards dans les airs et les ondes.
    Archanges, mes amis, déployez votre vol
    Pour emmener mon âme au delà des Trois Mondes !

    François Brousse (1913-1995)

    L’aigle blanc d’Altaïr : Pourquoi

    -888-
     
    La lumière sereine envahit le ciel noir Foto

    Haikus: Ocaso

    Haikus: Ocaso

     

    Cae la noche

    Alas de mariposas

    Recogimiento

     

    Ocaso rojo

    Las armonías del gesto

    Mil veces hecho

     

     

    La luz de pintor

    Con el cuidado del niño

    Pinta su tela

    bca
    Ocas0, Montserrat desde casa

    Una aproximación de la angustia de la muerte (1V)

    Il y a souvent plus d’angoisse à attendre un plaisir qu’à subir une peine

    (Hay a veces más angustia en esperar un placer que en padecer una pena)

     

    Colette (1873 –1954)

    Belles saisons

    -888-

     

    Una aproximación de la angustia de la muerte (1V)

    Abandono y castración: un denominador común

     

    Curiosamente, en las formulaciones expresadas en el articulo anterior, Freud desdeñó el considerar la muerte como fuente principal de angustia y continuó centrándose en los sentimientos de pérdida: la castración y el abandono, es decir, la pérdida del pene y la del amor. ¿Porqué no avanzó un paso más para descubrir el denominador común del abandono y la castración?

    Ambos conceptos descansan el los fundamentos ontológicos. El abandono está por fuerza unido a la muerte: el primate abandonado perece siempre; la suerte de los marginados es invariablemente la muerte social, seguida en corto tiempo por la física. Si se toma en su sentido figurado, la castración es sinónima de aniquilación; si se toma en su sentido literal, también conduce a la muerte, ya que el individuo castrado no puede proyectar su simiente hacía el futuro y no puede escapar de la extinción (de él-mismo y también de su linaje).

     En inhibición, síntoma y angustia, Freud parece reconsiderar sus posiciones y dice:

     

    “Parece muy improbable, que se forme una neurosis por la simple presencia objetiva de un peligro, sin la participación de los niveles más profundos del aparato mental. Pero al parecer, no existe ningún correlato inconsciente a nuestro concepto de aniquilación de la vida. En la experiencia cotidiana, se conecta con la castración, al ver como las heces fecales se separan del cuerpo, o de una manera simbólica, al perder el pecho de la madre durante el periodo de destete. Pero es imposible tener ninguna experiencia de la muerte; o si se ha tenido alguna similar, como por ejemplo un desmayo, no deja ninguna huella aparente. Por tanto soy de la opinión de que el miedo a la muerte es análogo al de castración y que la situación ante la cual reacciona el yo es la de abandono por parte del super yo protector –los poderes del destino- de tal manera que se queda sin ninguna defensa frente a todos los peligros que le rodean”.

     

    Aquí la lógica falla de manera evidente. En primer lugar, Freud insiste en que, puesto que no hemos tenido ninguna experiencia de la muerte, ésta no puede tener una representación en el inconsciente. ¿Acaso la hemos tenido de la castración? El vínculo heces-destete-castración no es más convincente, desde el punto de vista lógico, que el concepto de una conciencia innata e intuitiva de la muerte. (Y en las mujeres, ¿cómo se sostiene tal concepto de la castración?)

    Deben existir otros elementos que nos permitan comprender esa angustia por la muerte...

    (continuará...)

    bca

    Francisco de Goya Disparate de miedo 1816-823 Aguafuerte

    Deseos

    Deseos

    A Salvador Novo

    Trópico, para qué me diste
    las manos llenas de color.
    Todo lo que yo toque
    se llenará de sol.
    En las tardes sutiles de otras tierras
    pasaré con mis ruidos de vidrio tornasol.
    Déjame un solo instante
    dejar de ser grito y color.
    Déjame un solo instante
    cambiar de clima el corazón,
    beber la penumbra de una cosa desierta,
    inclinarme en silencio sobre un remoto balcón,
    ahondarme en el manto de pliegues finos,
    dispersarme en la orilla de una suave devoción,
    acariciar dulcemente las cabelleras lacias
    y escribir con un lápiz muy fino mi meditación.
    ¡Oh, dejar de ser un solo instante
    el Ayudante de Campo del sol!
    ¡Trópico, para qué me diste
    las manos llenas de color!

    Carlos Pellicer Cámara ( 1897-1977)

    Seis, siete poemas: Deseos

    -888-
     
    Frederic Edwin Church
    Rainy Season in the Tropics
    1866 Óleo sobre lienzo

    Meditación y prácticas meditativas

    Meditación y prácticas meditativas

     

              La meditación y las prácticas meditativas son medios que nos permiten avanzar en el camino de la realización del verdadero Ser. Tienen por metas ayudar al ser humano a entrar en contacto con su fondo metafísico y  reforzar este contacto. Es al mismo tiempo la preparación a una vida conforme al deber supremo del hombre. La meditación y las prácticas meditativas tienen su lugar en el marco de la terapia – y también, de la terapia iniciativa. 

     

                Todas las prácticas meditativas apuntan al descubrimiento del Ser esencial, o dicho de otra manera, a algo que no se puede hacer o forzar. A pesar de ello es posible preparar las condiciones en las cuales la meta deseada podrá ser asumida. Se puede comparar esa preparación al trabajo del jardinero. El jardinero no puede ni empujar ni tirar de la planta para que crezca más rápidamente. Tan sólo puede crear las condiciones favorables a su crecimiento. Puede vigilar que no le falte luz, que la tierra esté bien trabajada, que el agua no le falte. De la misma manera, el que practica la meditación, puede suscitar las condiciones que permitan a lo incondicionado, a la trascendencia, penetrar en su conciencia.  

     

                Por ejercicios meditativos se entiende, en general, un ejercicio de carácter puramente pasivo, o dicho de otro modo, un ejercicio en la duración del cual, uno no se mueve. Se piensa en un monje meditando, o en un yoghi indio en la posición del loto o en un monje Zen. La meditación en ese sentido – y es la concepción tradicional de la meditación- es ante todo una contemplación, como la contemplación de un texto sagrado o una imagen.

     

                Pero existe otra concepción de la meditación, particularmente interesante para las terapias iniciativas: la meditación considerada como un ejercicio de transformación de la persona. Es un ejercicio que favorece la transformación del hombre en su entereza y lo lleva a adquirir un estado interior en el cual es trasparente a su Ser esencial propio. Para llegar a percibir y a dejar llegar la verdad trascendente, no basta con ejercitarse en mantener su cuerpo inmóvil, sino que se trata, también, de aficionarse a ejercicios en los cuales el cuerpo se implique de manera activa. La meditación, como ejercicio de transformación no se limita pues a la forma pasiva y tradicional de recogimiento sino que incluye también ejercicios activos.  

     

                Estos últimos nos han sido dados principalmente por la tradición japonesa. Esta integra en la categoría de ejercicios meditativos la esgrima con sable, el tiro con arco, el lanzamiento de jabalina, el judo y el aïkido. También hace de todos los actos cotidianos un ejercicio de meditación: comer, beber, bailar, escribir o pintar. A pesar de ser característica de la tradición japonesa, la posibilidad de transformar actos y acciones en ejercicios meditativos no es un privilegio exclusivamente japonés.

     

                Todos los ejercicios que merecen ser calificados de meditativos tienen un punto en común: abren en el hombre la vía de su Ser esencial y refuerzan el contacto con éste. Para resumir, se puede decir que el sentido de cualquier ejercicio meditativo es la trasparencia a la trascendencia, a la trascendencia inherente al hombre o más exactamente a la trascendencia que el hombre es en su esencia. Considerada así, la meditación tiene el carácter y la significación de una práctica religiosa. 

     

    bca
     
    Harmennsz van Rijn Rembrandt
    Filósofo meditando
    1632 Óleo sobre tabla

    A orilla de la noche

    A orilla de la noche

     

    Mientras nuestros pies se hunden,

    Al caer la noche,

    Despacito en la arena mojada

    Sin mediar palabra,

    El uno al otro acostumbrado,

    Observamos el mar.

     

    En el cielo,

    Una bruma ligera

    Como un velo de organdí

    Espera las estrellas.

     

    A lo lejos se adivina

    El rompeolas vecino y la labor invisible

    De celestiales encajeras

    Que hacen dobladillos carmesí

    A olas caprichosas.

     

    Con ínfimas luces

    Unos barcos lejanos

    Manifiestan la vida atormentada

    De pescadores desconocidos.

     

    Y como un telón de teatro

    Que cae para rematar

    La escena,

    El vibrante silencio.

     

    bca
     
    A orilla de la noche

    Había una vez...

    Il était une fois un homme fidèle, c’est une belle histoire. Il était une fois une femme fidèle, c’est un conte de fées.

    (Había una vez un hombre fiel, es una bella historia. Había una vez una mujer fiel, es un cuento de hadas)

    Maurice Jeanneret

    -888-

     

    Había una vez…

    (o de la frágil frontera entre el cuento y la realidad)

     

    Había una vez… “una vez”

    que a fuerza de ser contada

    se repitió tantas veces…

    que se volvió realidad.

    bca
     
    Il était une fois...

    Man is in pain

    Man is in pain


    Man is in pain
    ten bright balls bat the air
    falling through the window
    on which his double leans a net the air made
    to catch the ten bright balls

    Man is a room
    where the malefic hand turns a knob
    on the unseen unknown double's door

    Man is in pain
    with his navel hook caught on a stone quarry
    where ten bright balls chose to land
    and where the malefic hand carves
    on gelatinous air the window
    to slam shut on his shadow's tail

    ten bright balls bounce into the unseen
    unknown double's net
    Man is a false window
    through which his double walks to the truth
    that falls as ten bright balls
    the malefic hand tossed into the air
    Man is in pain
    ten bright spikes nailed to the door

     

    Philip Lamantia (1927-2005)

    Tradutore tradittore

    El hombre tiene dolor

    El hombre tiene dolor
    diez brillantes globos hienden el aire
    cayendo a través de la ventana
    sobre la cual su doble tiende una red de aire
    para apresar los diez brillantes globos.

    El hombre en un cuarto
    donde la mano maléfica hace girar el picaporte
    de la puerta del desconocido doble invisible.

    El hombre tiene dolor
    con el gancho de su ombligo prendido
    en una cantera de piedra
    donde diez brillantes globos se posaron
    y donde la mano maléfica talla
    en el aire gelatinoso la ventana
    que se cerrará sobre la sombra de su cola.


    Diez brillantes globos rebotan en la invisible
    red del doble desconocido.
    El hombre es una falsa ventana
    a través de la cual su doble camina hacia la verdad
    que cae como diez globos brillantes
    lanzados al aire por la mano maléfica.

    ¡El hombre tiene dolor
    diez clavos brillantes enclavados en la puerta!

    Versión de Alberto Girri

     

    -888-
    Alberto Durero
    Christ as the Man of Sorrows
    Óleo sobre madera