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¿Quién es un buen hombre? Sólo un hombre que tiene fe es bueno. ¿Qué es la fe? Es lo que ocurre cuando tu voluntad está en sintonía con la conciencia y la sabiduría del mundo
Proverbio chino
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Hace unos días hicieron un comentario a unas de las entradas de este mismo espacio y me preguntaban qué debe hacer la gente “bondadosa” para evitar relacionarse con la “malvada”. Yo, por circunstancias de la vida he tenido que aprender (sin querer ponerme de ejemplo) y he llagado a la siguiente conclusión: busco la paz, la cultivo y quién no me la da, no es bien recibido.
Es muy efectivo a la hora de hacer "limpieza". Después la gente se clasifica por sí sola en las tres categorías que Josep Pla (un gran poeta catalán) clasificó de ésta manera:
los saludados: un saludo no se le niega a nadie, aunque es cada vez más difícil que te devuelvan el saludo. Hay gente que cuando te ve, se vuelve "sorda". En esta categoría entra todo el humano, todo ser vivo.
los conocidos: son gente que han pasado por nuestra vida y en algún momento han compartido cosas con nosotros: compañeros de escuela, de trabajo o de ocio. El trato es el mismo que para los saludados, simplemente que con ellos puedes ejercer la memoria de momentos pasados juntos, experiencia etc.
los amigos: deben, por definición entrar en esta categoría muy pocas personas ya que comparten con nosotros experiencias vitales, y sentimos por ellos una correspondida y mutua preocupación.
Añadiría una cuarta: la persona que comparte la intimidad del día a día, los esfuerzos, las dudas de la pareja: como es obvio en esta categoría se encuentra -si se encuentra- el /la compañero/ra de la vida. Quien pueda encontrarlo/la podría ser realmente feliz.
En principio nada que no se pueda hacer en nuestra vida. No todo el mundo debe tener acceso a nuestra vida, ya que ésta es especial, única e intransferible. De la misma manera que no dejamos entrar en nuestro domicilio nada más que a las personas que queremos, nada nos obliga a aceptar al “malvado”. Si todos lo recluyésemos a la nada que es, seguramente le daríamos la posibilidad de cambiar.
bca
La paz
Ayudar al prójimo
Si uno está ofuscado por la idea de ayudar al prójimo, eso lo llevará a ayudar a gentes que vivirían mucho mejor sin nuestra ayuda
Yasutani Rôshi
(Maestro Zen contemporáneo)
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Dôgen -el introductor del Zen en Japón- dice en las Ocho directrices para alcanzar el Despertar que es la Libertad total, que debemos ayudar a los demás. Eso parece extremadamente simple y se considera como una cosa normal. Dôgen tenía un espíritu eminentemente practico. Es evidente que si queremos vivir de una vida correcta y válida, tenemos un día más o menos cercano que ocuparnos y dedicarnos a los demás, a los padres, a los hijos, los amigos, a los que nos son cercanos. Se tienen tendencia a querer dar a los otros aquello que nosotros mismos queremos para nosotros, cosa que, evidentemente, no siempre es válida para el que necesita de nuestra ayuda.
Es evidente, también, que a una persona que se hubiese perdido en el desierto, pasándose varias horas, o días sin comer ni beber no le podríamos dar aquello que nos reclama. Si se le diese, por ejemplo, toda el agua que reclama, seguramente ésta petición suya le causaría la muerte. Para alguien que quiera cuidarlo de verdad, será más sensato a pesar de sus quejas, dar pequeñas cantidades de agua salada, muy progresivamente hasta rehidratarla por completo.
Es duro, pero es verdad. Por eso saber dar y saber ayudar, ¡ qué aventura! Es la aventura de la educación. Hay primeramente que tener mucha fuerza y energía. Hay que tener también mucha intuición para comprender aquello que tenemos que hacer o no hacer. De lo cual se deduce que hay que haber abandonado ya mucho de nuestro ego, para permitir que la intuición pueda nacer en nosotros y que podamos canalizar la energía que nos permita, realmente, ponernos en el lugar, “en la piel” del otro. Tenemos que habernos “olvidado” de nosotros mismos para poder comprender al otro.
Para mí, la práctica del zen me permite “afinar” mi intuición –que no tiene nada que ver con la “intuición” que generalmente se presta al género femenino- ya que esa misma práctica permite contactar con las energías fundamentales, que bajo la dirección de una intuición agudizada y desinteresada, permita sin excesivas complacencias ni solicitudes pesadas, ponernos realmente al “servicio del mundo”
bca
Yann Arthus-Bertrand - Pêcheur sur le lac de Kossou- Fotografía
Elevación
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Calma
Busco la isla
Más allá de llanuras
El sol decae
Tormentas del día
La noche encendida
Llega la paz
Sueño agitado
La rosa es sin porqué
Gana la calma
bca
Sur le Guadalquivir, en sortant de Séville, Quand l'oeil à l'horizon se tourne avec regret, Les dômes, les clochers font comme une forêt : A chaque tour de roue il surgit une aiguille.
D'abord la Giralda, dont l'angle d'or scintille, Rose dans le ciel bleu darde son minaret ; La cathédrale énorme à son tour apparaît Par-dessus les maisons, qui vont à sa cheville
Théphile Gautier (1811-1872)
España: Perspective
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Ausencia sevillana
Te escribo esta noche desde Sevilla.
Quisisera que comprendieras
Que he escojido la ausencia
Como remedio, como huida,
Para no sufrir más de ti.
Si te escribo esta noche en Sevilla
Es que sin reflexionar
He preferido marchar
Y buscar una salida a nuestro cielo gris.
Aterrizando solo en Sevilla sin ti.
Camino y sueño por las calles
De una Sevilla dominada por el sabor
De cantos de gitanillas
Y de grandes tragedias de amor.
Parecen que las sombras se esconden
Con luces suaves que me confunden.
Fueron tantas las noches de tu Sevilla,
Que me devuelven con más fuerza La añoranza de ti.
Tu mensaje debió cruzarse con el mio:
No, por ahora no quiero que vengas,
Estoy bien solo
Y me gusta ser libre
En este exilio sevillano
Que me destierra de ti.
Duermo en casa de una anciana,
Una gran dama sevillana,
Muy digna y gran distinción,
Que me alquila una habitación
Con recuerdos de toda su vida
Y grandes cortinas de seda gris.
Veo a través de las persianas
Una Giralda dorada
Con los turistas que deambulan
Entre olores del azahar
De unos naranjos en flor.
Y el azul, el gris y el malva
De la noche que tarda en venir.
Hace ya una semana
Que estoy solo en Sevilla sin ti.
Por casualidad me encontré con Lola
Que no me preguntó por ti,
Pero quedó extrañada
Que pueda vivir en Sevilla
Más de una semana sin ti.
Tus mensajes se han enrarecido,
Yo sigo errando por Sevilla
En busca de un sosiego perdido
Que no me llega lejos ti.
Y de semana en semana,
La solitud se me ha hecho pesada:
Sevilla toda entera se ha alejado de mi.
Leo y escribo sin cesar Pensando que en otro lugar
Te has olvidado de mi.
En esta cama de dos plazas
La noche se torna fría
Y reabre las heridas
Del mal que tengo de ti.
Si recibes un mensaje desde Sevilla
Es que te imploro, que has de venir.
Te confieso que tuve miedo
Pero es que nuestro cielo se había tornado tan gris.
Al final de una invisible cadena
Quiero pensar que me vigilas
Y que con fuerza piensas en mi.
Amor, te ruego que vengas
Sevilla me pesa tanto sin ti...
bca
Vista de Sevilla en el siglo XVI atribuido a Alonso Sánchez Coello |  |
Sueños utópicos
De ellos se dice que
escribieron con pasión,
pintaron con serenidad,
cantaron la alegría,
magnificaron la belleza,
¿Qué ha sido de ellos? ¿Cómo ha podido perderse su recuerdo, que parece haberse llevado un viento nefasto como una mala corriente de aire portadora de llantos y gritos de desesperación?
De ella se dice que:
Va y viene
Huidiza, polvo de lo imaginario
o de lo real, ¿quién sabe?
Imperceptible y temblorosa de fragilidad.
Tuvo sus dificultades y, a veces,
Se intentó destruirla antes de haber nacido.
Grito y la llamo. ¿Pero puede oírme? ¿Puede comprenderme? ¿Puede perdonarme por haber sido renegada, no para su propio provecho sino ahogada por la triste realidad de los gestos? ¿De mis gestos cobardes?
Tímidamente escucha.
Vacila, se atreve a dar un paso,
Y otro.
Después se entreve en el albor
De un velo de luz,
Como sorprendida,
Descansando sobre la duda de la historia.
Y llora.
Se ahoga en amores condenados,
En vidas desgarradas,
Las alas cortadas,
Los campos de labranza, abandonados.
Los corazones ennegrecidos.
Y con este crisol se purifica para renacer, más fuerte. Resucita. Completa y con calma, dándonos el perdón a quien quiera de él. A los que quieren reconocerla, a los que quieren confiarle su ahora, o una parte, aunque sea muy pequeña de él : ella promete renacer en nosotros más fuerte, más suave, sin contrarios, para reverdecer las tierras y revivir ternuras heridas, en un espléndido arco iris de color y de luz.
¿Para qué quedarnos?
Quedarnos y morir
Lentamente, en una tortura interminable,
Consumidos por la inmovilidad y la rutina.
Devastados de haber llorado más de lo que se podía.
¿Para qué volar?
Volar y sonreír.
Aunque estemos
Tu y yo, solos,
Pensando la eternidad
Borrachos de altitud,
Casi incandescentes.
Ven, toma mi mano, no temas y revive. Yo me dejaré llevar a pesar de la duda. Confiare , esperare.
Trágame hacía ti, hacía ese otro allí
Hacía ese mundo espejo
Al que habremos sabido quitar esa capa gris
Que lo afeaba.
Sí, huyamos, locamente si quieres,
Y realizaremos, como la habían soñado,
... la Utopía.
bca
L'Utopie
traducción: la Utopia no se hace sin combatir
La Utopia no se distribuye en los supermercados
La Utopia es los deseos y el imaginario de todos...
... en ACTOS
Henry David Thoreau (1817-1862)
Precursor de Gandhi, hacía ésta llamada hace ya más de 150 años. En este discurso demostraba por qué los hombres no hemos construido, aún, la Utopía, dándonos las pautas a seguir para poder llevarla a cabo.
Desobediencia civil
(fragmento)
" De todo corazón acepto el lema de que "el mejor gobierno es el que gobierna menos", y me gustaría que fuera honrado con más diligencia y sistema. En la práctica significa asimismo, lo cual también creo: "que el mejor gobierno es el que no gobierna en absoluto"; y cuando los hombres estén preparados para él, ese y no otro será el que tendrán.
El Gobierno es, a lo más, una conveniencia; aunque la mayoría de ellos suelen ser inútiles, y alguna vez, todos sin excepción, inconvenientes. Las objeciones puestas al hecho de contar con un ejército regular, que son muchas y de peso, y merecen prevalecer, pueden ser referidas en última instancia a la presencia de un Gobierno igual de establecido. El ejército regular no es sino el brazo armado del Gobierno permanente. Este, a su vez, aunque no representa sino el modo elegido por el pueblo de ejecutar su voluntad, es igualmente susceptible de abuso y perversión antes de que aquél pueda siquiera actuar por su mediación. Reparad en la presente guerra mejicana, la obra de un número relativamente escaso de individuos que se valen del gobierno establecido como instrumento; pues, para empezar, el pueblo no habría consentido esta medida. Este gobierno americano ¿qué es sino una tradición, aunque reciente, que trata de transmitirse inalterada a la posteridad, pese a ir perdiendo a cada instante retazos de su decencia? Carece de la vitalidad y la fuerza de un solo hombre vivo, pues éste puede doblegarlo a voluntad. Es como una especie de arma de madera para el pueblo mismo; y si alguna vez al usasen verdaderamente como real unos contra otros, de seguro que se les desharía en astillas. Sin embargo, no por ello deja de serles necesario; pues los individuos han de tener alguna complicada maquinaria que otra y oír su estrépito para satisfacer su idea de gobernar. (...) La gran masa de los hombres sirve al Estado, pues así; no sólo como hombres principalmente, sino como máquinas, con su cuerpo. Son ejército permanente y milicia establecida, carceleros, guardias, posee comitatus etc. En la mayoría de casos no existe ejercicio alguno libre, sea del propio juicio o del sentido moral, sino relegamiento al nivel del leño, de la tierra o de las piedras; y quizás puedan construirse algún día hombres que cumplan con igual perfección este cometido. Tales no merecen más respeto que un fantoche o que basura. Su valor raya con el de los caballos y los perros. Sin embargo, incluso se les reputa buenos ciudadanos. Otros, como es el caso de la mayoría de legisladores, políticos, juristas, clérigos y funcionarios, ven al Estado principalmente con la cabeza; y como quiera que raramente establecen distinciones morales, son tan susceptibles de servir al mal sin intención, como a Dios.
Unos pocos, muy pocos, muy pocos, héroes, mártires, reformadores - que no reformistas -, y hombres sirven al Estado también con su conciencia, y así, se le resisten las más de las veces; y éste los trata como enemigos. El hombre prudente sólo se revelará útil y no se avendrá a ser "barro" ni a "obturar un agujero para detener al viento", sino que, por lo menos dejará esa tarea a su polvo. (...) Si alguien fuere a decirme que el presente es un mal gobierno porque gravó ciertos artículos extranjeros arribados a sus puertos, lo más probable es que me quedara impertérrito puesto que puedo pasarme perfectamente sin ellos: todas las máquinas poseen roces. Y posiblemente ello resulte en bien suficiente para contrarrestar el mal. En cualquier caso, es mal mayor el soliviantarse por ello. Pero, cuando los roces buscan máquina en que alojarse, y la opresión y el robo se organizan, yo digo: desprendámonos de esta máquina inmediatamente. En otras palabras, cuando la sexta parte de la población de un país que se ha arrogado el título de país de la libertad la componen los esclavos, y toda una nación es injustamente arrollada y conquistada por un ejército extranjero y sometida a la ley marcial, creo que no es demasiado temprano para que los hombres honrados se rebelen y hagan la revolución. Y lo que hace este deber tanto más urgente es el hecho de que el país así arrollado no es el nuestro, y sí lo es, en cambio, el ejército invasor. (...) Quienes no conocen fuentes de verdad más puras, que no han seguido el curso de ésta hasta cotas más elevadas, se atienen prudentemente a la Biblia y a la Constitución y beben de ellas con reverencia y humildad; pero quienes reparan por dónde brotan aquellas gota a gota para alimentar ese lago o aquella laguna, se fajan fuertemente la cintura y siguen su peregrinación en busca del manantial primero. No ha habido hombre alguno de genio legislador en América. Son raros en la historia del mundo. Abundan los oradores, los políticos, los hombres especialmente elocuentes, se cuentan por miles; pero no ha abierto aún la boca aquel orador capaz de resolver los numerosos y muy vilipendiados problemas que nos acucian hoy. Nos gusta la elocuencia por sí misma y no por la verdad de que pueda ser portadora o por el heroísmo que pueda inspirar. (...) Nunca podrá haber un Estado realmente libre e iluminado hasta que no reconozca al individuo como poder superior independiente del que derivan el que a él le cabe y su autoridad, y, en consecuencia, le dé el tratamiento correspondiente. Me complazco imaginándome un Estado, al fin, que puede permitirse el ser justo con todos los hombres y acordar a cada individuo el respeto debido a un vecino; que incluso no consideraría improcedente a su propio reposo el que unos cuantos decidieran vivir marginados, sin interferir con él ni acogerse a él, pero cumpliendo sus deberes de vecino y prójimo. Un Estado que produjere esta clase de fruto y acertare a desprenderse de él tan pronto como hubiere madurado prepararía el camino hacia otro más perfecto y glorioso, que también he soñado, pero del que no se ha visto aún traza alguna. "

Eduardo Frío Utopía |  |
Una vez que se ha probado el futuro, no se puede volver atrás
Paul Auster (1947 - //)
Moon Palace
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Tú, mi camino
Si no volvieses,
Sabes bien que seguiría el camino,
Recorrido de miedo y dudas
¿Pero dónde llegarían mis pasos,
Si no volviesen a ti?
¿Para qué habré esperado
Todo ese tiempo? ¿Dime, para qué
Esos días que se antojan semanas
Esas semanas más largas que los meses
Que me llenaron de canas?
¿Cómo debo decirlo?
Un simple te quiero,
Que grito al mundo entero
Sí, ¡cuánto te quiero!
Si no volvieses
Sabes bien que seguiría
He seguido tantas y tantas rutas
Tropezado en tantas y tantas piedras
Que todo puede pasarme
Sin ti.
Si no volvieses a mi
¿Dime de qué me serviría la vida
Si no volvieses a mí?
Tú que a la belleza de las cosas
Dabas voz y color
Dime, que hago yo, perdido
Sin camino, sin ti
bca
Patrick Laillet Ecriture énergçetique Olio
Ce ne sont pas les hommes qui mènent la révolution, c’est la révolution qui emploie les hommes
(No son los hombres los que conducen la revolución sino que es la revolución la que utiliza a los hombres)
Joseph de Maistre
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Mañana 9 de octubre se conmemora la muerte de Ernesto Guevara (1928-1967), tal vez el último revolucionario.
Donde nunca jamás se lo imaginan
Entonces ya es seguro que estás muerto No volveremos otra vez a verte Jugar con el aliento de los hartos Al escribir como al desgano: Che, Sobre el dinero
Entre leyendas Viniste brevemente a nuestro día Para después marcharte entre leyendas. Cruzabas en la sombra, rápido Filo sediento de relámpago, Y el miedo iba a tronar donde no estabas. Luego, es verdad, la boina seria Y el tabaco risueño, nos creímos –y tú sabrás, si cabe, perdonarlo– que te quedabas ya para semilla de cosas y de años.
Hoy nos dicen Que estás muerto de veras, que te tienen Al fin donde querían
Se equivocan Más que nosotros figurándose Que eres un torso de absoluto mármol Quieto en la historia, donde todos Puedan hallarte.
Cuando tú No fuiste nunca sino el fuego, Sino la luz, el aire, Sino la libertad americana Soplando donde quiere, donde nunca Jamás se lo imaginan, Che Guevara
Eliseo Diego (1920-1994)
bca
Werner Horvath Garden of revolution Che Guevara |  |
No hay camino para la paz,
la paz es el camino.
Mahatma Gandhi
(India, 1869-1948)
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Que pobres criaturas, perdidas en la inmensidad,
imperceptibles al resto del Universo,
osen, después de un largo historial de guerras,
practicar la intolerancia bajo todas sus formas:
discriminación, exclusión, expoliación,...
es para mi incomprensible.
Que esa intolerancia venga de sectores
religiosos establecidos, sorprende aún más.
Ese Dios que creen representar,
pero que por los actos niegan,
¿ acaso nos dio un corazón para odiar,
y manos para degollar?
¿ No dieron sus maestros mensajes
de ayuda mutua entre los hombre
para poder soportar las cargas
de una vida difícil y pasajera?
Y uno se pregunta ¿ no pueden
los que encienden velas en las iglesias,
soportar a los que les bastan la luz
del mediodía?
¿ No es igual adorar ese Dios,
desde un pobre camastro,
que desde el más lujoso de los palacios?
¿ Qué hemos aprendido de un siglo tan sangriento?
No nos fue suficiente, ver los hermanos
matarse, los primos delatarse, los amantes separarse,
en medio de la más horrible de la guerras?
¿ Por qué no tenemos, aún, horror de la tiranía
ejercida sobre las almas?
¿Tan difícil es, no destrozarnos
de nuevo unos a otros,
no odiarnos sinobuscar la paz ?
Y uno se da cuenta,
de que en estas circunstancias,
deberíamos abrir más escuelas,
más foros de participación,
y tener el coraje de apagar la televisor.
Contra el miedo, cantar una canción,
contra la intolerancia, compartir su ración,
de comida, de pena, o de ilusión.
La mano está tendida esperando la tuya,
y tú tienes la llave para abrir esa puerta.
bca
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Caída
Un árbol caído
Despedida del bosque
Murmullo del río
Estallan sueños
Alba en las cortinas
Ya nace el sol
Amores muertos
Caen cuatro lágrimas
Caída del día
bca
Usure du temps
La gente bondadosa se ayuda mutuamente sin siquiera darse cuenta de ello, y la gente malvada se ataca a propósito.
Proverbio chino
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El otro y yo
Aunque no queramos, no podemos por menos que sentir nuestra relación con el resto de la humanidad: estamos relacionados mediante la industria, el comercio, el conocimiento y, sobre todo, nuestra mortalidad compartida.
¿Aunque cada persona carga con su propio peso, se puede vivir sin el apoyo de los demás, o hemos de apoyarnos en el consuela, el consejo y las advertencias mutuas?
Muslih-Ud-Din Saadi, poeta persa (1184-1291) escribía en su tiempo:
“Todos los hijos de Adán son miembros del mismo cuerpo. Cuando un miembro sufre, los demás sufren también. Si eres indiferente a los sufrimientos de los demás, no mereces ser llamado hombre”.
No quisiera ser tan categórico como él, ya que cada ser humano es un mundo, libre de realizar su “humanidad” o no, pero ¿no es cierto que la historia de la humanidad es el avance de los seres humanos hacía una unidad cada vez mayor, y en cada ser humano se encuentra la semilla necesaria para realizar todas las utopías.
Esto y no otra cosa es lo que nos diferencia de los demás existentes: el potencial de realización de cualquier ser humano parece no tener límite si se sabe ir más allá del propio horizonte, de abrirse al mundo de una manera original y libre.
bca
Offrande |  |
Il ne peur y avoir de progrès véritable qu’intérieur. Le progrès matériel est un néant.
(No puede haber progreso verdadero que no sea interior. El progreso material es una nada)
Julien Green ( 1900 – 1998)
L’oeil de l’ouragan)
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¿Ciencia o sabiduría?
En la actualidad, los occidentales (y al ritmo que vamos, seguramente en muy pocas generaciones, la humanidad entera) dedicamos la mayor parte de nuestras energías al aspecto científico y tecnológico de la realidad, y esto es útil. Pero igual como desarrollamos estos aspectos, deberíamos también profundizar en otros temas, en el sentido de que la parte racional y la parte espiritual deberían desarrollarse paralelamente. La ciencia sin sabiduría es como una herramienta peligrosa en las manos de un niño.
Si observamos una sola parte del hombre, si desarrollamos solamente la tecnología, cerraremos el camino a la posibilidad de obtener ulteriores informaciones por parte de nuestra naturaleza profunda, bajo la forma de percepciones; esto es algo que no podemos medir pero que de todos modos es útil. No tan sólo podemos creer que exista solamente lo que se puede medir o que ésta sea la única cosa útil para el bien de los seres.
Los científicos que se comportan de este se limitan muchísimo a sí mismos, y su verdadera naturaleza permanece escondida. Tal vez hay una falta de compasión en su actuación, puesto que no realizan aquello en lo que consiste exactamente tal compasión. A menudo actúan para su propio provecho, pero aunque actúen para el bien colectivo de la raza humana, tampoco así su actuación es correcta, en cuanto que no necesariamente, corresponde al bien de todos los seres vivos. ¿No tratan de forzar las cosas de manera que puedan obtener el resultado que se han fijado previamente, recurriendo a muchos y diferentes métodos, sin preocuparse de cuanto está fuera de su objetivo? Actuando de este modo, puede darse que obtengan el resultado que están buscando, pero con sus experimentos causan daños enormes a los demás seres vivos, al planeta, y, antes o después, esta energía negativa, ¿no volverá bajo lo que los budistas nombran “karma” colectivo negativo para toda la humanidad?
Cualquier acción que no sea inspirada por la compasión (en su sentido más amplio) es una acción ciega y limitada; sus resultados pueden ser ventajosos sólo temporalmente, y estamos aún empezando a ver, hoy en día, en nuestro mundo, los efectos de este modo de actuar (cf. cambio climático).
¿No tienen, también, estos científicos una perfecta naturaleza escondida? ¿Si queremos que nos escuchen, tenemos que acercarnos a ellos utilizando su misma lengua? ¿No deberíamos decirles lo que deben o no deben hacer, puesto que ellos nos imponen, sin nuestro consentimiento, el resultado de sus trabajos? ¿Es posible cambiar sus métodos? ¿Debemos conformarnos indefinidamente? ¿Tenemos, todos nosotros, la fuerza necesaria para cambiar el mundo? ¿Otro mundo es posible?

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