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Habitación
Como esos cien libros Que fingí leer, Nueva es la luz Tenue de la ventana.
Nuestra puerta, Mía y del mundo, Llora cada diez minutos: Siempre inoportuna.
El cajón desordenado Y sobre mi cama, guerra; La que no hubo anoche.
Esas mil plumas gastadas Son ahora mi esperanza. Las llaves donde siempre: Donde no las busco.
Y en aquel viejo baúl Corroídos conservo Los regalos que no di.
Te los debo.
Juan Robledo
Vincent Van Gogh Habitación del pintor Olio
Dans le vent qui les tord les érables se plaignent, Et j'en sais un, là-bas, dont tous les rameaux saignent ! Il est dans la montagne, auprès d'un chêne vieux, Sur le bord d'un chemin sombre et silencieux. L'écarlate s'épand et le rubis s'écoule De sa large ramure au bruit frais d'eau qui coule. Il n'est qu'une blessure où, magnifiquement, Le rayon qui pénètre allume un flamboiement !
Albert Lozeau (1878-1824)
Érable rouge
***
En el borde del camino
No fue a la orilla del río Piedra,
Sino en el borde de un camino
Que, sin necesidad alguna, me senté,
Para reponerme de un cansancio algo más insistente.
Añoranza de un soplo, de una nada, de una brisa.
Hace ya tanto tiempo que camino y camino
Que llegó la fatiga.
Y aquí me senté,
En el borde del camino.
Y me siento
Tan bien.
Es en el borde del camino
Dónde mis lágrimas cayeron.
Hacía tanto tiempo que las retenía...
Y así, sin pensar, todo cedió en mi, lloré y lloré...
Ya poco importa dónde lleva el camino.
¿Cuanto tiempo me queda, para llegar a Qué?
Y las lágrimas caían
En el borde del camino.
Lágrimas frías
Para nada caían.
Es en el borde de ese camino
Donde Te esperé.
Y vana fue la espera, ya que jamás Te había visto.
Levantarme, ayudarme.
Pero nunca llegastes
Ya que Tú no paseas por caminos perdidos,
Demasiado tortuosos
No llevas calzado
Para estos caminos.
Y Te esperé
En el borde del camino...
Te he esperado,
Incierto.
Es en el borde de aquel camino
Que Tu nombre llamé
Vana fue la llamada,
Tan solo contestó
El eco de tus pasos en grandes avenidas
De ciudades perdidas,
Donde todo es más bello, más reluciente, más fácil.
Y caminar conmigo te parece
Lo sé, bien inútil.
Y tu nombre llamé
En el borde de aquel camino.
Y la llamada
Vana.
Es en el borde de este camino
Que me quedé dormido.
Cansado de tanto andar y de nunca llegar.
Por que es de andar tanto tiempo,
Solo, que tanto me cansé.
En el borde del camino, me tendí...
Recostado sobre la yerba húmeda,
Nunca más avanzar...
Me quedé dormido
En el borde del camino. Me olvidé de ti... y de mi,
Por fin, estaba bien...
bca
France Le plateau du Larzac Foto
Il y a souvent plus d’angoisse à attendre un plaisir qu’à subir une peine
(Hay a veces más angustia en esperar un placer que en padecer una pena)
Colette (1873 –1954)
Belles saisons
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Una aproximación de la angustia de la muerte (1V)
Abandono y castración: ¿un denominador común?
Curiosamente, en las formulaciones expresadas en el articulo anterior, Freud desdeñó el considerar la muerte como fuente principal de angustia y continuó centrándose en los sentimientos de pérdida: la castración y el abandono, es decir, la pérdida del pene y la del amor. ¿Porqué no avanzó un paso más para descubrir el denominador común del abandono y la castración?
Ambos conceptos descansan el los fundamentos ontológicos. El abandono está por fuerza unido a la muerte: el primate abandonado perece siempre; la suerte de los marginados es invariablemente la muerte social, seguida en corto tiempo por la física. Si se toma en su sentido figurado, la castración es sinónima de aniquilación; si se toma en su sentido literal, también conduce a la muerte, ya que el individuo castrado no puede proyectar su simiente hacía el futuro y no puede escapar de la extinción (de él-mismo y también de su linaje).
En inhibición, síntoma y angustia, Freud parece reconsiderar sus posiciones y dice:
Parece muy improbable, que se forme una neurosis por la simple presencia objetiva de un peligro, sin la participación de los niveles más profundos del aparato mental. Pero al parecer, no existe ningún correlato inconsciente a nuestro concepto de aniquilación de la vida. En la experiencia cotidiana, se conecta con la castración, al ver como las heces fecales se separan del cuerpo, o de una manera simbólica, al perder el pecho de la madre durante el periodo de destete. Pero es imposible tener ninguna experiencia de la muerte; o si se ha tenido alguna similar, como por ejemplo un desmayo, no deja ninguna huella aparente. Por tanto soy de la opinión de que el miedo a la muerte es análogo al de castración y que la situación ante la cual reacciona el yo es la de abandono por parte del super yo protector –los poderes del destino- de tal manera que se queda sin ninguna defensa frente a todos los peligros que le rodean.
Aquí la lógica falla de manera evidente. En primer lugar, Freud insiste en que, puesto que no hemos tenido ninguna experiencia de la muerte, ésta no puede tener una representación en el inconsciente. ¿Acaso la hemos tenido de castración? El vínculo heces-destete-castración no es más convincente, desde el punto de vista lógico, que el concepto de una conciencia innata e intuitiva de la muerte. (Y en las mujeres, ¿cómo se sostiene tal concepto de castración?).
Deben existir otros elementos que nos permitan comprender esa angustia por la muerte...
(continuará...)
bca
Ennio Romano Abbandono
Silencios caminantes
A veces tranquilo y con miradas de cartón me miro lloroso con los cristales húmedos con la mas triste de las sonrisas y la mas bella de las ilusiones...
camino, corro, idealizo y muero al instante...
te veo solitaria con pasos húmedos y resbalosos con la liga de cadenas vanas que me regresan en llanto con el tiempo extraño que aprieta y me entrega a la soledad.
me agacho, lloro, canto y sigo muriendo...
apago mi sonrisa como se apaga la noche destrozo la palabras como voces y ecos recuerdo tu mirada y camino... tu aliento me acompaña.
Soy, eres, fuimos, y adiós.
Erick Medina
Sous la pluie
Ô Lumière
Ô Lumière, Qui fis mes yeux d'azur Et d'humide splendeur, Comme de pures et claires Fleurs des airs !
Ô Désir, qui créas ces lèvres, Qu'entr'ouvre un sourire Et qu'un baiser soulève !
Ô Amour, Qui façonnas de tes mains Douces et blanches Cette coupe de mon sein, Où, à l'entour d'une fleur close, Court une branche De bleu jasmin !
Charles Van Lerberghe (1861-1907)
La chanson d'Eve: Ô Lumière
bca
Benoit Labourdette Chemin vers la lumière Foto
Baleares
Ristra de islas
Sobre un eterno mar
Gente viene y va
Días y barcos
Alta y baja la mar
Calma, tempestad
El hormigón gris
Gana la carrera al mar
Sirenas huidas
bca
Soleil sur les îles
L’angoisse est la disposition fondamentale qui nous place face au néant
(la angustia es la disposición fundamental que nos pone frente a la nada)
Martín Heidegger ( 1889 –1976)
L’essence de la vérité
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Una aproximación de la angustia de la muerte (1II)
Dos angustias básicas
Sigmund Freud recalcó que “La angustia es la reacción original ante indefensión y más adelante se reproduce como una señal de alarma y una petición de ayuda frente al trauma”.
Por tanto la tarea consistiría en determinar cuáles eran las situaciones que dejan indefenso al individuo. Puesto que Freud cometió la temeridad de cambiar su teoría básica a lo largo de toda su carrera, no es sorprendente que su afirmaciones acerca de la angustia –núcleo del psicoanálisis- sean múltiples, variadas y, a veces, contradictorias. No obstante a lo largo de toda su obra insiste en dos fuentes básicas de angustia: la pérdida de la madre (por abandono o separación) y la pérdida del falo (o angustia de castración). Entre otras fuentes importantes se hallan el temor moral o el super yo, el miedo a las propias tendencias autodestructivas y el temor a la desintegración del yo, esto es, a ser abrumado por las fuerzas oscuras e irracionales que residen en el interior de cada persona.
Esos dos temores básicos nos mantienen hechizados durante nuestra vida de vigilia y, durante el sueño, proporcionan el combustible para los dos tipos de pesadillas más frecuentes: las caídas y las persecuciones. En su papel de arqueólogo de la mente siempre en busca de nuevas estructuras básicas, Freud señaló que la separación y la castración tenían un rasgo común: la pérdida (pérdida de amor y de capacidad para unirse con la madre). Desde el punto de vista cronológico, la separación ocurre primero: el trauma del nacimiento es el primer momento de la vida.
Pero Freud eligió la castración como la fuente primaria y genérica de toda angustia. Según explicó, la separación temprana preparaba al individuo para la angustia de castración que, al desarrollarse, constituía como la suma total de todas las experiencias de angustia anteriores.
(continuará...)
bca
Edward Munch El grito
Le temps efface tout il n'éteint pas les yeux Qu'ils soient d'opale ou d'étoile ou d'eau claire Beaux comme dans le ciel ou chez un lapidaire Ils brûleront pour nous d'un feu triste ou joyeux.
Les uns joyaux volés de leur écrin vivant Jetteront dans mon coeur leurs durs reflets de pierre Comme au jour où sertis, scellés dans la paupière Ils luisaient d'un éclat précieux et décevant.
Marcel Proust (1871-1922)
Poèmes : Je contemple souvent le ciel de ma mémoire
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Espejo-reflejo
Soy de esos vientos
Contrarios a las borrascas
Un mistral frío que, por un día,
Se quiere huracán
Y se opone con fuerza
Al endeble junco del estanque.
Una de esas luchas eternas y desiguales
Que indaga, rastrea y persigue
En el fondo de seres desconocidos,
Una señal, un hilo, un anhelo.
Una Ariadna tal vez.
Que revele el camino del enigma.
Que abra la puerta del desarraigo
Que carcome las entrañas.
Una lucha-busca que permita
Despertar en los recovecos sombríos
De la memoria cansada,
El canto del deseo
Que nace, rodea y ciñe
El alma y el ser.
Y, atormenta también con su letanía
De soledad-melancolía. Que desconecta del futuro incierto
Impidiendo ver en el espejo del tiempo El lento recorrer De otro corazón reflejo.
bca

Martine Lavanchy Reflets d'automne
Saber relativo y absoluto (II)
Cooperación, reciprocidad y perdón
En 1976, el psicólogo y filosofo Anatol Rapaport (1911-2007), de la Universidad de Toronto, dedujo y dio forma a la idea de que la manera más “eficaz” de comportarse con relación al prójimo era:
- La cooperación
- la reciprocidad
- El perdón ( en lo sucesivo CRP)
Es decir que cuando un individuo o un grupo se encuentra con otro individuo o grupo, tiene todo interés de proponer en un primer tiempo la alianza con ese individuo o grupo. Seguidamente se tiene que dar, según la regla de la reciprocidad, al otro en función de lo que se recibe de él. Si el otro ayuda, se la ayuda; si el otro ataca hay que ataca de la misma manera y con la misma intensidad. Por último hay que perdonar y ofrecer de nuevo cooperación.
En 1979, Robert Axelrod (1943 - //), profesor de ciencias políticas, organizó un torneo entre softwares autónomos capaces de comportarse como seres humanos. Una sola obligación: cada programa debía estar equipado de una rutina de comunicación, programa auxiliar que debía permitir de discutir y interaccionar con sus vecinos.
Robert Axelrod recibió 14 disquetes de programas remitidos por colegas universitarios que se interesaron por su torneo. Cada programa dictaba “leyes” diferentes de comportamiento (para los más simples, dos líneas de código de conducta, para los más complejos, un centenar), siendo la finalidad el acumular el máximo de puntos posibles.
Algunos programas tenían por norma explotar, lo más rápidamente posible, al vecino, de robarle sus puntos y de cambiar de “adversarios” para seguir acumulando puntos. Otros intentaban trabajar solos, guardando con cautela sus puntos y rehuyendo todo contacto con cualquiera que le pudiese robar sus puntos. Ciertas normas estipulaba que: “si el otro es hostil se le tenía que advertir para que cambiase su comportamiento y después proceder a un castigo”. O también: “Cooperar para obtener defecciones-sorpresa provocadas por un sistema aleatorio”.
Cada programa fue opuesto contra sus adversarios en 200 ocasiones -con cada uno de los concursantes. El de Anatol Rapaport, equipado con el comportamiento CRP ganó a cada uno de ellos en cada ocasión.
Y aún más: el programa CRP, puesto aleatoriamente en medio de los otros, en un primer tiempo perdía ante los programas ladrones agresivos, pero acababa victorioso y hasta se revelaba “contagioso” conforme iba pasando el tiempo. Los programas vecinos, constataban que él era el más eficaz para acumular puntos y alinearon sus actitudes de conducta sobre ese mismo CRP.
Sin saberlo, Rapaport y Axelrod venían de encontrar una justificación científica al muy celebre (pero no aplicado): “Amaos los unos a los otros”. Muy simplemente porque es nuestro interés egoísta en el largo plazo.
Campos magnéticos Representación del abujero negro GRO J1655-40 con su disco y su estrella acompañante (NSA)
Demain, dès l'aube
Demain, dès l'aube, à l'heure où blanchit la campagne, Je partirai. Vois-tu, je sais que tu m'attends. J'irai par la forêt, j'irai par la montagne. Je ne puis demeurer loin de toi plus longtemps.
Je marcherai les yeux fixés sur mes pensées, Sans rien voir au dehors, sans entendre aucun bruit, Seul, inconnu, le dos courbé, les mains croisées, Triste, et le jour pour moi sera comme la nuit.
Je ne regarderai ni l'or du soir qui tombe, Ni les voiles au loin descendant vers Harfleur, Et quand j'arriverai, je mettrai sur ta tombe Un bouquet de houx vert et de bruyère en fleur.
Victor Hugo (1802-1885)
Les contemplations: Demain, dès l'aube
Niño
Luna creciente
Una mujer preñada
Alba por llegar
Calor de hogar
Con antiguos abrazos
La vida crea
El padre asiste
Al partido de fútbol
Un niño feliz
bca
Jean-Yves Metelus Femme enceinte Acrilico sobre tela
Chacun lutte comme il peut contre l'angoisse de la mort et la solitude; tracer des mots pour les écarter ne constitue pas l'un des plus mauvais moyens inventés par l'homme
(cada cual lucha como puede contra la angustia de la muerte y la soledad;
trazar palabras para desviarlas no es el peor de los medios encontrados por el hombre para ello)
André Hardellet (1911-1974)
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Una aproximación de la angustia de la muerte (2)
Kierkegard fue el primero que hizo una clara distinción entre el miedo y la angustia (temor), al contrastar el miedo a algo con la angustia, que es un miedo a nada en particular, “a una nada a la que el individuo es ajeno”. Uno teme (o a uno le produce angustia) perderse y convertirse en la nada, y además este temor no puede localizarse ni explicarse. “Nos ataca desde todas partes al mismo tiempo” (Rollo May).
Pero como es imposible enfrentarse a un temor incomprensible e inlocalizable, adquiere mayor gravedad aún: produce un sentimiento de indefensión que invariablemente genera más angustia. Sigmund Freud pensaba que ésta era una reacción ante la indefensión y escribió que “se trata de una señal anunciadora de peligro, de que el individuo está esperando que se produzca en su vida psíquica una situación de indefensión”.
¡Cómo podemos combatirla? Desplazándola de la nada a algo. Esto parece ser que es lo que quiere decir Kierkegaard cuando afirmó que “esa nada de la que sentios temor, se va convirtiendo paulatinamente en algo”. Rolla May lo expresa diciendo que “la angustia busca convertirse en miedo”. Si convertimos el temor a la nada en un miedo a algo, podemos organizar una campaña defensiva: evitaremos la causa de nuestra inquietud, buscaremos aliados para enfrentarnos a ella, inventaremos rituales mágicos aliados para conjurla o planificaremos una lucha sistemática para despojarla de su contenido siniestro.
En todo caso, nos obliga a “hacer” algo.
(continuará...)
bca
Pierre Paul Rubens Prométhée enchainé Olio
L'angoisse est le vertige de la liberté
(la angustia es el vértigo de la libertad)
Sören Kierkegaard (1813-1855)
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Una aproximación a la angustia de la muerte (1)
¿Qué significa la expresión angustia a la muerte? Según los autores o investigadores se consultemos, nos encontraremos que se emplea, indistintamente, “angustia a la muerte”, “ansiedad a la muerte”, “miedo a la muerte”, “terror mortal”, “miedo a la propia extinción”. Los filósofos hablan ellos de “ conciencia de la fragilidad del ser (Jaspers), de “temor de no ser” (Kierkegaard), de “imposibilidades posteriores” (Heidegger) o de “ansiedad ontológica” (Tillich). Muchos de esos conceptos implican diferencias de matices, ya que los individuos experimentamos el miedo a la muerte de las más diversas formas. ¿Qué es exactamente lo que nos da miedo de la muerte?
Parece ser que el miedo está constituido por una serie de temores parciales más discretos que los descrito más arriba. Los resultado de numerosos estudios clínicos se podrían resumir en:
1. Mi muerte causaría pena a mis familiares y amigos.
2. Todos mis planes y proyectos se acabarían.
3. El proceso puede ser doloroso.
4. Ya no tendría ninguna otra experiencia.
5. Ya no podría ocuparme de mis hijos.
6. Tengo miedo de lo que podría ocurrirme si existe otra vida después de ésta.
7. Tengo miedo de lo que ocurra a mi cuerpo una vez muerto.
Varios de esos miedos son tangenciales con respecto a la muerte personal. El miedo al dolor sólo tiene que ver con la parte física; los temores relativos a una vida futura son un intento de convertir la muerte en un hecho no definitivo; y los referentes a otras personas son por completo ajenos al individuo mismo. El miedo a la extinción personal parece estar en el vértice de esta preocupación: “todos mis planes y proyectos se acabarían” y “ya no podría tener ninguna experiencia”.
Jacques Chorno, analizando los principales estudios filosóficos sobre el tema, llega a similares conclusiones. Describe concretamente tres tipos de miedos:1) a lo que viene después de la muerte, 2) al “hecho” de morir y 3) a la extinción del ser.
Los dos primeros temores son temores “relacionados con la muerte”. En cambio el tercero, el miedo “a la extinción del ser” (la destrucción, la desaparición, el aniquilamiento) es realmente básico y en el tendríamos que centrarnos para acercarnos a esa angustia de la muerte.
(continuará...)
bca
Salvador Dalí - Le signal de l'angoisse - Oleo sobre madera
Dis, lune au front cornu, as-tu vu quelquefois Une âme qui d'amour fût si fort tourmentée ? Si doncques ma douleur vient ton corps émouvoir, Tu me peux secourir ; ayant en ton pouvoir Des songes emplumés la bande charmeresse. Choisis l'un d'entre tous qui les maux d'un amant Sache mieux contrefaire, et l'envoie en dormant Représenter ma peine à ma fière maîtresse
Jean Passerat (1534-1602)
A la lune
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A la luna
Las olas mueren sobre la orilla
Un viento apenas perceptible
Se hace brisa,
Retiene su aliento.
La barca abandonada deriva, despacio.
En el silencio de la noche eterna
En el firmamento profundo
La luna derrama
Una apacible claridad
Que devora las sombras.
bca
Wilfrid Perraudin Reflets de lune 2001
Saber relativo y absoluto (I)
Números y simbología
Los números nos hablan (y cuentan) con su simbología la evolución de la conciencia. Todas las novelas, todos los dramas pueden que estén incluidos en los dibujos que, constantemente, tenemos enfrente nuestro. ¿Pero, nos hemos parado a examinar atentamente sus formas?
Cuando uno toma conciencia de una cosa, se vuelve por así decirlo creador, ya que esa cosa vive desde entonces para y en nosotros.
Para poder considerarlos en su plena conciencia hay que considerar que:
- Las líneas horizontales son un signo de apego, cariño y afecto
- Las curvas son el signo del amor
- Los cruces y las cruces son un signo de cruce de caminos, de prueba, de experiencia, de aflicción.
Con ese esquema, que traspasamos al esquema de lo vivo, obtenemos que:
- Lo mineral. Un trazo vertical. Ningún trazo horizontal. Consecuentemente ningún apego. No hay curvas por eso tampoco hay amor. La piedra no está ligada a nada y no ama nada. Tampoco hay cruces, luego tampoco hay pruebas, ni experiencia ni aflicción. Estamos pues en los comienzos de la aventura de la materia. Tan sólo materia inerte.
- Lo vegetal. La vida empieza su andadura. El trazo horizontal en la parte baja significa el apego de la planta por la tierra, el suelo. No puede moverse, fijada como está a la tierra por sus raíces. La curva superior significa el amor que siente por el cielo. Está atada al suelo pero ama al cielo.
- Lo animal. Dos curvas. Ama al cielo y ama a la tierra. No está fijado ni en el cielo ni en la tierra. De hecho el animal es la boca que muerde. Es tan sólo pura emoción. Tan solo vive en el miedo y el deseo. Sin apegos.
- El hombre. El cruce. El cruce entre el animal de la fase 3 con la fase superior que es:
- El hombre conciente. Es la imagen invertida del 2. Una barra arriba ligada al cielo, una curva por debajo muestra que ama la tierra. Sobrevuela y observa la humanidad para comprenderla y amarla.
- El ángel. Una curva de amor que sube hacía el cielo en espiral. Es todo espiritualidad.
- ¿Alumno de qué? Otra cruz. Otra prueba. Un poco la imagen invertida del 4. El alumno se encuentra entre el ángel y el nivel superior.
- ¿Dios? Lo infinito. El eterno recomenzar. Todo curvas. Todo amor.
- Amor desde arriba, espiral que baja del cielo hacía el hombre. Lo contrario del ángel. El deseo de reencarnar. De experimentar una nueva etapa de conciencia. El ciclo parece querer recomenzar.
A partir de aquí todo vuelve a empezar, en unión con otro número. Conciencia por compartir con el prójimo. Ayuda. Evolución.
bca

Fais un délicieux bol de thé. Dispose le charbon de bois de façon à chauffer l'eau. Arrange les fleurs comme elles sont dans les champs. En été, évoque la fraicheur, en hiver, la chaleur. Devance en chaque chose le temps. Prépare-toi à la pluie. Aie pour tes invités tous les égards possibles.
Sen no Rikyū (千利休) (1511- 1591) También conocido como Sen Rikyu
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La ceremonia del Té
Sabemos, ahora, que el té y el Zen llegaron juntos al Japón, traídos de China en el año 1191 por Eisai-Zenji. La ceremonia del Té nació en los monasterios Zen. Para quedar despiertos, durante las largas horas de meditación que prescribían sus reglas, los monjes tenían costumbre de beber, con un cierto ceremonial, una bebida compuesta de hojas frescas de té reducidas a polvo fino, no en infusión, sino que batidas en agua caliente y sin azúcar. Ello da una micción amarga que se parece a una sopa liquida de garbanzos. Y así continua haciéndose la ceremonia del Té.
Hoy en día, si visita un monasterio Zen, en cualquier sitio de Japón, se tiene muchas posibilidades para que la acogida se haga alrededor de una tasa de té verde.
En un primer momento, uno encuentra el brebaje francamente malo. El amargor extremo de ese té no se compensa con el pequeño bizcocho que se le da con anterioridad para que se coma. Después, cuando uno se ha acostumbrado, en un ambiente acogedor, uno llega a encontrarlo excelente. Es bien evidente, que no se trata tan sólo de la satisfacción de las papilas gustativas. No es tampoco la perfección de los gestos que se hacen en la Ceremonia del Té. Se está también a años luces de distancia entre el refinamiento de una jovencita bien educada de la sociedad japonesa que ha estudiado el Té -como quién hubiese estudiado, aquí en occidente, piano o danza- y la simple taza que ofrece un Maestro de Zen.
La ceremonia del Té tampoco es – a pesar de que muchas veces lo sea- un pretexto para reunirse en buena compañía con el fin de intercambiar ideas profundas y enriquirse en las vertientes estéticas o espirituales.
¿Entonces, qué es?
Muy simplemente, como decía Sen No Rikyu, unos de los grandes maestros del Té del siglo XV, es “hacer hervir agua, preparar el té y beber lo resultante según los usos”.
- Yo, ya sé hacer eso, decía un alumno.
- Si hay alguien que sepa eso, dijo el Maestro, estoy dispuesto a ser su alumno.
Zazen es simplemente sentarse y nada más. El Té es simplemente verter agua caliente y nada más. Es muy simple. Es por eso que es difícil.
Thomas Merton dice que “la Ceremonia del Té es la celebración de una comunión, de una convergencia, una victoria sobre la multiplicidad y la atomización, una liturgia que tiene ciertos aspectos espirituales comunes con la Eucaristía, el Ágape (comida) cristiana primitiva”... (Mística y Zen)
El té es un medio práctico para mantenernos despiertos, en estado de vigilia, para participar con el Despertar del Maestro que oficia, para realizar la fusión armónica de nuestra alma con el Alma Universal, por medio de los gestos simples y de humildes utensilios, para llegar a la Unidad y mantenerse en ella.
Y una vez bebido el Té, siempre queda en el fondo de la taza, una flor maravillosa que es el alma del Maestro ofrecida en la Comunión del Té.
bca
La ceremonia del Té
Cuestionario no tradicional
¿qué ha influido más en su obra literaria? ¿la lucha de clases? ¿garcía márquez? ¿el ron en las rocas? ¿el colesterol? ¿el grupo de chicago? ¿lo real maravilloso? ¿los pezones morenos? ¿el estructuralismo? ¿el churrasco? ¿dios? ¿el kh3? ¿cuál es su odio más amado? ¿padece de insomnio en la siesta? ¿qué opina del páncreas? ¿es usted soltero casado divorciado viudo homosexual impotente? (favor de subrayar la o las palabras que corresponden a su estado actual) ¿algún niño le ha impulsado alguna vez a encarar seriamente la reivindicación de herodes? ¿cuál es su dolor preferido? ¿ha codiciado alguna vez a la mujer de su prójimo? ¿y qué tal? ¿de cuál de las galaxias se siente más distante? ¿alguna vez ha escrito poemas con tinta violeta? ¿por qué razón o razones no se ha suicidado? ¿bosteza cuando revisa sus pruebas de galeras? ¿o sólo cuando revisa las de páginas? ¿o por ventura no bosteza? ¿qué opina del diptongo en general? ¿o de algún diptongo en particular? ¿cuál es su violín de ingres? ¿la cocina? ¿la rabdomancia? ¿el tiro al blanco? ¿acaso el violín? ¿podría nombrar dentro de su última obra algún caso de analepsis interna heterodiegética? ¿curable o incurable? ¿le agrada tomar whisky a la hora del ángelus? ¿considera que la demencia puede ser un factor de alienación? ¿es partidario o enemigo de la diéresis? y por último ¿quién cree que no es? ¿de dónde no viene? ¿a dónde no va?
Mario Benedetti (1920 - //)
Luc Bianco Paysages virtuels
Vela
Fluyen despacio
Los días de la vida
Terrible espera
Lágrimas de cera
Fulgor azul y oro
Vela apagada
Último encuentro
Un toparse de cara
Con la eternidad
bca
Fabrice de Villeneuve Bambú dorado
Mignonne, allons voir si la rose
A Cassandre
Mignonne, allons voir si la rose Qui ce matin avoit desclose Sa robe de pourpre au Soleil, A point perdu ceste vesprée Les plis de sa robe pourprée, Et son teint au vostre pareil.
Las ! voyez comme en peu d'espace, Mignonne, elle a dessus la place Las ! las ses beautez laissé cheoir ! Ô vrayment marastre Nature, Puis qu'une telle fleur ne dure Que du matin jusques au soir !
Donc, si vous me croyez, mignonne, Tandis que vostre âge fleuronne En sa plus verte nouveauté, Cueillez, cueillez vostre jeunesse : Comme à ceste fleur la vieillesse Fera ternir vostre beauté
Pierre de Ronsard (1524-1585)
Le Les odes: Mignonne, allons voir si la rose
(escrito en viejo francés)
Propósitos para cultivar la felicidad (4º trimestre)
Acompasa tu mente a la alegría y la fiesta, que cierran el paso a mil desgracias y prolongan la vida
William Shakespeare
Octubre
Dejar las dudas atrás
Al contrario de lo que aconseja el refrán, actuar primero y preguntarse después. El primer paso es el que cuesta, “el más largo de los viajes empieza por ese primer paso”. Intentar “ínteractivar” es decir conocer el justo medio entre la acción y la duda. Llevar siempre los proyectos hasta el final. Una vez terminados, hacer balance y extraer conclusiones de cara a futuras decisiones. “Gustar terminar lo que se empieza y aprender de los tropiezos” (cf. la vida de Edison y la invención de la bombilla eléctrica).
Obstáculo principal: la impaciencia. Para remediarlo inspirarse de la naturaleza: en el silencio del más frío de los inviernos se prepara la más florida de las primaveras.
NOVIEMBRE
Perdonar y perdonarse los errores
No olvidar en ninguna de las circunstancias de nuestra vida que la imperfección es una oportunidad para crecer. Vivir en este mundo con otras personas implica cometer errores. No es posible salir de casa, relacionarse con otras personas y ejecutar tareas, y regresar a casa sin haberse equivocado. Los errores que hemos cometido en el pasado pueden dolernos, sobre todo si han herido a otras personas. Puesto de “agua pasada no mueve molino” sólo podemos tomar nota de lo que fue mal para no repetir la misma historia.
Obstáculo principal: perder de vista que todos estamos en el mismo barco, que todos estamos aprendiendo y que el “otro” tiene las mismas limitaciones que las que tenemos. Otra vez nos encontramos con el ego y sus limitaciones.
DICIEMBRE
Encontrar el sentido de la vida
Ese sentido tan sólo se halla en el camino: si no se da el primer paso, el camino no se abrirá. Más que hacernos preguntas sobre el significado de la vida, ¿no nos deberíamos preguntar qué espera la vida de nosotros y qué podemos hacer por ella? Nadie nos puede dar –ni los libros ni el mejor de los maestros- el sentido de nuestra existencia, sino que debemos descubrirlo en el camino.
Obstáculo principal: aceptar las experiencias de otros como “verdades inamovibles”. Somos responsable únicos de lo que hacemos con nuestra vida.
bca

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